Adrián bajó la mirada hacia las manos entrelazadas de ambos y después volvió a observar a Victoria, como si todavía le sorprendiera que ella pudiera reconocer todo lo que había hecho mal y aun así elegir acercarse.
—La diferencia —dijo Victoria— es que ahora sí me ves.
Algo cambió en la expresión de Adrián. Levantó la mano de ella y besó lentamente sus dedos aun sujetos a los de el sin apartar la mirada.
—Ahora no sé cómo dejar de verte.
Victoria sintió que aquellas palabras llegaban a un lugar demasiado sensible, aunque no tuvo tiempo de responder porque el encargado de abrir los archivos pidió su atención desde el otro extremo de la habitación.
—Encontramos otra cosa y, por la información interna, parece mucho más reciente que las fotografías.
Regina que iba entrando a la habitación se acercó inmediatamente.
—¿Cuánto más reciente?
—Semanas.
La imagen apareció en la pantalla y Victoria reconoció a Daniel antes de que nadie pronunciara su nombre.
Definitivamente estaba vivo y sus ojos conservaban aquella intensidad que Victoria conocía demasiado bien. Daniel miró directamente hacia la cámara al grabar aquello.
—Victoria, si estás viendo esto, significa que finalmente llegó el momento de escucharme sin que Adrián pueda impedirlo.
Adrián endureció la mandíbula, pero permaneció en silencio.
—Sé lo que hizo para engañarte —continuó Daniel—. Sé que volvió a acercarse cuando estabas vulnerable y también sé que utilizó la adopción de esos niños franceses para reconstruir la jaula que llevaba años creando alrededor de ti.
La rabia atravesó a Victoria inmediatamente.
—No metas a Camille y Mathis en esto —murmuró, aunque Daniel no iba a escucharla porque solo existia dentro de aquella grabación.
—Te hizo creer que necesitaban una familia y sabía perfectamente que jamás abandonarías a dos niños que ya dependían emocionalmente de ti. No necesitó ordenarte que te quedaras, Victoria; solamente tuvo que colocarte otra responsabilidad entre las manos hasta conseguir que tú misma cerraras la puerta.
Victoria sintió cómo se tensaban sus dedos alrededor de los de Adrián.
Daniel seguía haciendo lo mismo. Cada vez que ella tomaba una decisión que no coincidía con lo que él esperaba, encontraba una explicación en la que su voluntad desaparecía.
—Sigue reinterpretando todo a como le parece mejor—dijo Victoria—. Incluso ahora necesita creer que los niños son una estrategia de Adrián porque no puede aceptar que yo elegí.
Laura permanecía cerca mientras Regina solicitaba conservar cada detalle del video para analizar el entorno en que había sido grabado.
Daniel continuó.
—Si todavía crees que ese maldito Montenegro te dejó escoger, pregúntate cuántas decisiones has tomado desde que esos niños entraron en tu vida pensando primero en lo que ellos necesitaban. Eso no es libertad, Victoria, solo es una prisión suficientemente cómoda para que dejes de buscar la salida.
—Mamá...
La pequeña voz infantil llegó desde el corredor y todos giraron. Camille estaba junto a la entrada y abrazaba una muñeca contra el pecho. Por la expresión de la niña, resultaba evidente que había escuchado una parte de la grabación.
Victoria soltó la mano de Adrián y se acercó inmediatamente.
—Cariño, ¿cuánto escuchaste?
Camille miró hacia la pantalla antes de regresar la atención a ella.
—Ese señor dijo que papá nos usó para que tú no te fueras. ¿El quiere llevarse a mi mamá?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Hola...
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....