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Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 535

La voz de Romeo resonó llena de sinceridad.

—Señora Beatriz, no se preocupe. De ahora en adelante, le prometo que cuidaré muy bien de Ami, la consentiré tanto hasta que vuelva a estar igual de cachetona que cuando era niña.

Aquellas palabras sonaban un tanto peculiares. En un instante, la expresión de Amaya se volvió sumamente incómoda.

Beatriz soltó una risita maliciosa, burlándose a propósito:

—¿Y a qué te refieres? ¿La vas a cuidar como su hermano mayor... o en algún otro papel?

El corazón de Amaya dio un vuelco y la miró con reproche:

—¡Mamá!

Romeo, por su parte, se mantuvo completamente sereno. Dirigió su mirada ardiente y sincera hacia Amaya:

—Como ella quiera. Mientras Ami me necesite, estoy dispuesto a quedarme a su lado en cualquier papel.

Esta vez, no solo le ardió la mitad del rostro, sino que toda la cara de Amaya se puso roja de la vergüenza.

El significado de sus palabras era más que obvio; no eran niños. Si no entendía a qué se refería, tendría que ser muy tonta.

El interior de Amaya, que hasta hacía unos momentos estaba tranquilo, se agitó como un mar embravecido.

Nunca se le había pasado por la cabeza que un hombre tan brillante como Romeo pudiera tener ese tipo de sentimientos hacia ella.

Eso...

La mente de Amaya era un completo caos; de pronto no supo qué responder.

Beatriz, muy satisfecha con la respuesta, asintió con aprobación.

—Ojalá hubieras regresado al país mucho antes, así se habrían reencontrado hace años.

—Pero bueno, nunca es tarde. Las personas que están destinadas a encontrarse, tarde o temprano lo hacen.

Beatriz siempre había sido directa y sin filtros. Rompió el hielo entre ambos de un solo golpe.

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