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9 Vidas Perdidas: Ahora te toca suplicar romance Capítulo 48

Si no fuera porque Cristian tenía más poder e influencias que él, Zacarías también habría intentado destruirlo.

Y la única razón por la que Zoa conocía a semejante psicópata era gracias al propio Cristian.

Tras la supuesta muerte de Isabella, Zoa fue víctima de un linchamiento mediático sin precedentes.

Y el hombre que le arrojó gasolina intentando quemarla viva fue precisamente Zacarías Fuentes.

Por suerte, Zoa logró llamar a la policía a tiempo y Zacarías fue arrestado en la escena.

Pero... lo soltaron al poco tiempo.

Todo porque Cristian, actuando como el esposo legal de Zoa, había firmado un acuerdo extrajudicial perdonándolo.

Cristian se lo dejó muy claro: *«Zoa, estas son las consecuencias de haber matado a Isabella. Mientras yo viva, Zacarías será intocable, y tú vivirás con miedo para siempre.»*

Tal como lo prometió, no importaba cuánto la acosara Zacarías, siempre salía impune.

Al final, hasta la policía dejó de responder a sus llamadas, diciéndole que resolviera sus problemas sola.

Si un hombre tan desquiciado descubría que en este mundo existía "otra" Isabella, ¿qué sería capaz de hacer?

Zoa creó una cuenta falsa, fingió ser una fanática obsesionada de Isabella y contactó a Zacarías.

Al ver el mensaje enviado, murmuró para sí misma:

—Si tanto les gusta hacerme vivir aterrorizada, entonces prueben un poco de su propia medicina.

...

Zoa se quedó en el almacén un rato más antes de regresar.

Todavía estaba enferma, y lo primordial era recuperar sus fuerzas.

Esta vez fue mucho más cautelosa, caminando solo por los senderos donde no había cámaras de seguridad.

Pasó por la cocina para comer algo ligero y luego se encerró en su habitación a descansar.

Al sacar el sobre de su bolsillo, cayó una tarjeta de presentación.

Era el contacto de Mateo, el cual le había pedido al chef.

Zoa dudó un par de segundos, pero finalmente guardó el número y lo buscó en WhatsApp.

Al enviar la solicitud de amistad, solo escribió tres palabras en la nota:

*«El postre ligero.»*

Mateo la aceptó de inmediato.

*«Señora, dígame qué necesita.»*

Este hombre no se andaba con rodeos.

Zoa escribió y borró el mensaje varias veces antes de decidirse.

*«¿Será que me puedes pasar el número de Rio?»*

*«¿Y por qué no se lo pidió usted misma? No me diga que le dio pena.»*

Capítulo 48 1

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