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Te Toca Suplicarme A Mí, Señor Heredero romance Capítulo 385

Lucía se quedó sin palabras. Justo en ese momento, unas manos cálidas se posaron con suavidad en su cintura, y un pecho firme y caliente se pegó a su espalda, atrapándola con firmeza.

—Yo... tengo que colgar.

Sin atreverse a decir más, y sin esperar respuesta de Isabel, cortó la llamada.

La voz profunda y juguetona de Alejandro susurró cerca de su oído:

—¿Me darías una oportunidad?

Lucía se dio la vuelta de inmediato, esquivando la pregunta.

—Tu novia se está peleando con tu supuesta amante. El pleito en internet está fuera de control.

Alejandro ya lo sabía.

—Y en este preciso instante, estoy en una cita con mi supuesta esposa.

Dicho esto, se inclinó y la besó sin dudarlo.

Lucía, avergonzada y furiosa, intentó jalarle la ropa de la espalda.

—¡Estamos en el balcón! Si tú no tienes vergüenza, yo sí.

Se liberó de su agarre con brusquedad y huyó apresuradamente hacia el interior del reservado.

Los platos comenzaron a llegar a la mesa.

Alejandro rara vez tenía tiempo para acompañarla a comer, pero Lucía parecía estar más ocupada que él. No probó ni un bocado. Después de su llamada, sus dedos no dejaban de teclear en la pantalla.

Sentado a su lado, él se asomó y vio que estaba defendiendo a Maribel Quintana en las redes.

—¿Qué pasa? ¿Ahora eres fan de Maribel?

Lucía ni siquiera levantó la vista y contestó con indiferencia:

—Mientras sea ir en contra de Jimena, estoy a favor.

Incluso si tampoco soportaba a Maribel.

Los ojos de él se oscurecieron.

—¿La razón? Estás celosa.

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