Al día siguiente, Jimena fue directamente a Zavala Entertainment a buscar a Maribel Quintana.
Allí era donde estaba la agencia de la actriz.
Jimena tenía el rostro frío como el hielo. Maribel se bajó de su auto sin entender aún lo que sucedía. Jimena avanzó paso a paso, mirándola con aguda hostilidad, y soltó con tono sarcástico:
—Fuiste tú, ¿verdad?
—¿De qué estás hablando? No te entiendo —respondió Maribel.
—Tan joven y sin valores. Tienes que ir a provocar a los hombres ajenos. Escandalosamente desvergonzada.
Maribel sabía de la existencia de Jimena desde hacía mucho tiempo. A menudo sus detractores inundaban sus redes sociales insultándola por su supuesta relación con Alejandro. Siempre ignoraba esos chismes con frialdad y jamás salía a desmentirlos.
No respondía a las provocaciones.
Jimena tampoco lo había hecho nunca.
Ambas se conocían de oídas, pero nunca se habían cruzado.
Solo que Maribel no esperaba que Jimena se presentara de repente con esa mirada de resentimiento.
—Señorita Jiménez, no sé de qué está hablando —dijo Maribel arrastrando las palabras—. Le pediría que fuera más clara.
Jimena clavó su mirada gélida en la asistente de Maribel y ordenó con indiferencia:
—Haz que se vaya.
Maribel le indicó a su asistente:
—Puedes adelantarte.
La chica dudó; al fin y al cabo, estaban al aire libre y siempre había paparazzi merodeando.
—Señorita, no se tarde, por favor.
Cuando la asistente se alejó y quedaron solas frente a frente, Jimena dejó de fingir sus buenos modales. Sacó su teléfono, detuvo el video y se lo puso en la cara a Maribel, con los ojos ardiendo de furia reprimida.
—¿Tú enviaste esto?
Solo de ver el video, a Jimena se le llenaban los ojos de lágrimas, la sangre le hervía y sentía un impulso incontenible de darle una bofetada a Maribel, tirarla al suelo y rezar para que quedara en coma igual que Lucía García.
Maribel se inclinó instintivamente para ver mejor, pero Jimena retiró el teléfono con rapidez. Aunque fue solo un vistazo, reconoció a Alejandro en la pantalla y sintió que un balde de agua helada le caía encima.
¿Alguien había grabado a Alejandro en la cama?
¿Fue Lucía quien lo grabó?

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