Lucía se opuso: —Comamos aquí. Pide que traigan algo. No quiero salir a cenar.
Alejandro, que llevaba una rutina sumamente estricta y rara vez consumía comida a domicilio, detuvo sus movimientos por un segundo. Se quedó mirándola en silencio, sin responder de inmediato.
Con su mirada profunda y penetrante, le fue fácil descifrar la reticencia y la cautela escondidas en los ojos de Lucía.
Era, en el fondo, tímida y sensible; lo más probable era que le aterrorizara salir y toparse con alguien conocido.
Tras un breve silencio, Alejandro bajó el tono de su voz, la tomó por la cintura y la tranquilizó: —No hacer público lo nuestro por el momento es lo mejor para ti.
Lucía le lanzó una mirada llena de sorpresa, pero no dijo nada.
Alejandro tomó su mano, delgada y un tanto fría, sintiendo cómo se tensaba durante unos segundos. —Vamos, conozco un restaurante muy exclusivo al que nadie va... Vamos a vernos a escondidas.
Lucía no se negó esta vez y se dejó llevar de la mano fuera de la oficina. En el último piso solo quedaban Noel y Mateo; no había nadie más.
Alejandro les anunció: —Ya pueden retirarse.
Tenía la intención de conducir él mismo. Al ver esto, Mateo soltó un suspiro de alivio en secreto y se apresuró a marcharse.
Lucía lo acompañó hasta el recóndito y exclusivo restaurante, aunque seguía algo tensa.
Alejandro ya lo había notado: frente a su familia, Lucía era un terrón de azúcar, pero con él, se convertía en un leoncito a la defensiva. Verla sentada frente a él, aunque sin sonreír, ya era un verdadero logro.
Poco después, los exquisitos platillos comenzaron a desfilar por la mesa, llenando la habitación con aromas deliciosos. Él tomó los cubiertos de servicio y comenzó a servirle varias porciones en su plato.
—Come más, he notado que estás perdiendo peso últimamente.
—Mhm.
La cena transcurrió de forma lenta y en un ambiente silencioso, siendo Alejandro el que llevaba el peso de la conversación. Lucía no estaba prestándole la menor atención a la comida, y para cuando terminaron, la noche ya había caído por completo.


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