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Renací en la Noche del Parto romance Capítulo 197

Al voltear, César se topó de frente con Noemí, que traía puesto un vestido largo en tonos suaves, su figura redonda iluminando la entrada del cuarto con descaro.

El semblante de César se endureció de inmediato.

—Noemí, vete de aquí.

Noemí le regaló una sonrisa descarada.

—César, hoy vine a darte una advertencia formal.

—Pasado mañana a las siete de la noche es la fiesta de compromiso. No llegues tarde.

—Tu hermana ya se encargó de reservar el hotel.

—Ah, y si no apareces… tendrás que atenerte a las consecuencias —Noemí, bien plantada en el marco de la puerta, se apretó la cintura con los dedos redondeados—. Porque ya sé cuál es tu punto débil.

El rostro de César se volvió aún más sombrío.

—¿De qué hablas, Noemí?

Noemí soltó una risilla divertida, casi infantil.

—Justo lo que escuchaste.

—Cesi, te estaré esperando.

—Lárgate —espetó César, cortante—. Noemí, voy a conseguir el dinero para pagar la penalización.

A Noemí le importaba poco eso. Ella tenía más de un truco bajo la manga para obligarlo a ir al compromiso.

—Cesi, ¿qué te parece si apostamos?

—Si llegas a la fiesta pasado mañana, te vas a casar conmigo sin chistar.

—Pero si no vas… ni te quejes cuando me ponga perra.

Era bien sabido que Noemí, la pequeña tirana, no se tentaba el corazón con nadie.

Dicho esto, Noemí se dio la vuelta y salió de la habitación.

Aurora le había pedido que cuidara a César, sí, pero había cosas mucho más importantes que atender.

Estaba convencida de que, pasado mañana, César terminaría suplicándole matrimonio de rodillas.

...

Apenas se fue Noemí, César, furioso, lanzó el vaso de vidrio contra la pared. No podía creer la situación, pero estaba decidido a conseguir los pesos necesarios para zafarse de esa pesadilla.

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