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No Ruegues, No Sirve romance Capítulo 70

German la observó fijamente, con los labios entreabiertos como si quisiera decirle algo, pero al final se contuvo.

—Entremos.

Avanzó hacia la casa dejándola atrás.

Ella se quedó allí, viéndolo alejarse, mientras un dolor punzante le oprimía el pecho.

«German... siento que ya no me miras de la misma forma».

German entró, presentó sus respetos en el altar dedicado a la madre de Sofía y conversó brevemente con el señor Santana antes de despedirse.

El anciano insistió en que se quedara a almorzar, pero German se excusó diciendo que tenía asuntos urgentes en la oficina.

Apenas el auto desapareció en la distancia, la sonrisa afable en el rostro del señor Santana se desvaneció. Se giró hacia la persona a sus espaldas.

Al sentir esa mirada clavada en ella, Sofía bajó la cabeza rápidamente, con los ojos desorbitados por el terror.

—P-papá...

El hombre entrecerró los ojos. Su expresión era radicalmente distinta a la que había mostrado frente a German.

—¿Arruinaste los planes? —preguntó con frialdad.

Sofía dio un disimulado paso hacia atrás.

—Ya están a punto de firmar el divorcio. Confía en mí, te juro que me convertiré en la señora Zamora.

El señor Santana soltó una risa seca, desprendiendo una presión tan abrumadora que a Sofía le costó respirar.

—¿Que confíe en ti? Llevas un buen tiempo en el país y tengo la impresión de que él te ignora cada día más.

—Debe ser solo que está de mal humor en este momento. Te aseguro que puedo solucionarlo —respondió con voz temblorosa.

Su padre le dirigió una última mirada. Los cristales de sus lentes reflejaron una crueldad inhumana.

—No me decepciones.

Capítulo 70 1

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