Al recordar el pasado, la voz de Doña Inés se quebró.
—Esta niña ha tenido una vida llena de sufrimientos desde pequeña.
Si no fuera por el amor y los mimos que ella le había dado, no quería ni imaginarse en qué se habría convertido Casiana.
—El cuerpo de esta vieja ya no da para más, el día menos pensado me iré —continuó Doña Inés—. Mi único deseo es que Casiana pueda ser feliz el resto de su vida.
—Te lo digo de verdad, no me importa si no tiene grandes lujos ni riquezas, solo pido que encuentre a alguien que la valore, que se preocupe por ella y la cuide.
Mientras hablaba, Doña Inés empezó a secarse las lágrimas en silencio.
...
El corazón de Félix se oprimió y su expresión se ensombreció.
—El matrimonio de ustedes dos no surgió de forma normal —Doña Inés dejó escapar un suspiro y continuó con voz ronca—. Félix, sé que eres un buen hombre, y que en su momento todo esto fue muy injusto para ti.
—Por eso quiero decirte que, si de verdad no sientes nada por Casiana, tal vez lo mejor sería que se divorciaran.
...
Félix levantó la mirada de golpe, frunciendo el ceño con severidad.
¡¿Acaso el mundo entero estaba conspirando para que se divorciaran?!
Por lo visto, no solo tenía que cuidarse de Gustavo Galván, ¡también tenía que protegerse de su propia familia!
—Déjala libre, y libérate a ti mismo también —Doña Inés volvió a secarse las lágrimas, hablando con profunda seriedad—. Quiero aprovechar el tiempo que me queda para buscarle a alguien a quien pueda confiarle su vida.
—Abuela.
El semblante de Félix cambió. Adoptó una expresión completamente fría.
—Casiana y yo no nos vamos a divorciar.
—¿Ah?
Doña Inés parpadeó, confundida.
—No intentes ocultármelo. Conozco el acuerdo de divorcio que firmaron por tres años. Todo ese cuento de tener bebés era solo para hacerme feliz a mí, a esta pobre vieja.
Que nadie creyera que, por estar encerrada todo el día en casa, ella ignoraba lo que pasaba afuera.
Conocía los chismes de todo el Continente del Sur mejor que nadie.
¿Si no, cómo iba a poder Casiana contestar con tanto sarcasmo durante la fiesta?
¡Todo eso se lo había enseñado ella!


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