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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1336

—Tú, tú, tú...

Lucrecia se desplomó en el suelo, mirando a la persona con la cabeza echada hacia atrás mientras retrocedía aterrada.

Justo en ese momento, la segunda clase ya había empezado.

Apenas había gente en ese camino, así que sus gritos de auxilio no atrajeron a nadie.

—¿Quién eres? ¿Cómo entraste a nuestra universidad? —Lucrecia estaba a punto de desmayarse del susto.

Por su figura, parecía ser una mujer, y las marcas en su rostro evidenciaban que eran quemaduras.

Las heridas aún no habían sanado del todo, viéndose en carne viva.

Era un espectáculo horripilante.

—No necesitas saber quién soy, solo debes saber que seré tu salvadora.

La mujer abrió la boca y su voz sonó increíblemente ronca, como si el fuego también le hubiera arruinado las cuerdas vocales.

Si no se prestaba atención, era imposible entender lo que decía.

—¿Salvadora?

Lucrecia la miró con cautela. ¿De qué demonios estaba hablando?

—¿Quieres ver a Aldana caer en la ruina absoluta? —volvió a hablar la mujer—. Si es así, ven conmigo.

¿Aldana?

Al escuchar ese nombre, los nervios de Lucrecia se tensaron de inmediato.

Tras pensar un par de segundos.

Se armó de valor y la siguió.

La mujer la llevó hasta el estacionamiento y subieron a un auto negro.

—¿Quién diablos eres?

Lucrecia se encogió en una esquina del asiento, mirándola con recelo y palideciendo del miedo.

—Fui una brillante investigadora en el Centro de Investigación de Modificación Genética de cierto país.

La mujer se recargó en el asiento con el rostro lleno de dolor y explicó en voz baja:

—Nuestra investigación estaba a punto de ser un éxito, pero alguien nos traicionó y destruyó todo lo que habíamos logrado.

—¡Esas personas fueron los padres de Aldana!

¿Qué?

Lucrecia escuchaba en silencio, y sus ojos se abrieron de par en par.

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