Mientras hablaba, Yadira observó cómo el rostro de Ivana perdía todo su color, y continuó con tono venenoso.
—¿Por qué crees que sus amigos te rechazan tanto? ¡Porque todos se dan cuenta de que Nelson solo te usa como reemplazo por tu parecido físico conmigo! Están seguros de que te botará tarde o temprano, por eso nadie te toma en serio.
—Con el estatus y la apariencia de Nelson, ¿tienes idea de cuántas mujeres le rogaron en la universidad? A ninguna le hizo caso. ¿De verdad te crees tan suertuda de haberlo conquistado en solo un mes? Si no te estuviera usando como mi doble, ¡jamás habría aceptado salir contigo!
Ivana llegó a su límite y la interrumpió de golpe.
—¡No te creo nada! ¡Se lo voy a preguntar a él directamente!
Yadira la miró fijamente y soltó la estocada final.
—¿Ah, sí? Dime algo, ¿te ha hablado alguna vez de su hermano mayor? ¿Te ha contado que tiene problemas de audición debido a las secuelas del accidente automovilístico en el que su hermano perdió la vida? Apuesto a que no tenías ni idea, ¿verdad?
Ivana se quedó paralizada. Intentó balbucear una respuesta, pero las palabras se atoraron en su garganta.
Nelson solía contarle de todo, pero había un tema que estaba estrictamente prohibido: ¡Roque!
Una vez cometió el error de hacer un par de preguntas de más, y él se molestó muchísimo.
¿Esos secretos, esas heridas que se negaba a compartir con ella, se los contaba a Yadira con total libertad?
Yadira asintió con una sonrisa triunfal.
—Nelson no tiene secretos conmigo. Al final del día, el lugar que ocupamos en su corazón es muy distinto. Yo soy la mujer a la que realmente ama; ¡tú solo eres mi maldito reflejo!
Los rincones más oscuros y vulnerables del alma de un hombre solo se le muestran a la persona que verdaderamente ama.
Las palabras de Yadira cayeron sobre Ivana como una sentencia de muerte.
¡Resultaba que ella nunca había sido especial! ¡La única persona especial era Yadira!
Si se tratara de cualquier otra mujer, tal vez Ivana no habría reaccionado de forma tan dramática, pero ¿por qué tenía que ser Yadira?
¡Frente a ella, a Ivana le resultaba imposible mantener su autoestima intacta!
¿De verdad Nelson solo se había fijado en ella porque compartían ciertos rasgos faciales?
Después de todo, él ya le había mentido.
Le había dicho que Yadira era solo una exnovia más, ¡pero jamás le mencionó que habían estado a punto de llegar al altar! ¡Eso cambiaba las cosas por completo!
Si estuvieron a punto de casarse, significaba que Yadira ocupaba un lugar imborrable en su corazón.
¿Acaso ella solo era un objeto para llenar el vacío que la otra había dejado?

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