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La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón romance Capítulo 334

Erika caminó de un lado a otro por la oficina, y continuó explicando:

—Además, eres una figura reconocida en tu medio. Ya hiciste demasiado yendo al kínder a fingir ser el papá y me siento muy en deuda contigo. Si hiciéramos público que tú eres el padre de mis hijos, en cuanto la noticia corra, acabaría afectando tu relación con Chlóe... y eso la lastimaría mucho.

Leonardo no estaba de acuerdo:

—Pero Eri, yo adoro a esos niños, y a Chlóe también le encantan. Acuérdate de hace unos años, los tres estábamos juntos para todos lados. Te veo como a una hermana menor, y ella opina lo mismo. Además, ustedes dos se llevan súper bien, ¿por qué habría de molestarle algo así?

Erika sonrió con cierta amargura, pero mantuvo un tono dulce:

—Ay, Leonardo, se nota que no entiendes a las mujeres... El chiste es que no, no estoy de acuerdo con tu idea. Déjame buscar la forma de arreglarlo por mi cuenta.

Al ver que Leonardo seguía sin convencerse, se apresuró a añadir:

—Te lo digo en serio. Quiero que me dejes intentar salir de esto y apoyarme en mi propia independencia. Siento que, de tanto andar escondiéndome estos años... me he vuelto muy cobarde.

Viendo su determinación, Leonardo soltó un leve suspiro:

—Está bien, pero no dejes que nadie te pisotee.

Leonardo le dio unas palmaditas en el hombro a Erika:

—Bueno, a trabajar se ha dicho. Pero si ves que la situación te supera, me avisas de inmediato. Chlóe llega en estos días, a ver si nos juntamos a platicar.

Cuando Leonardo se marchó, Erika hizo a un lado todas sus preocupaciones, organizó sus documentos y se fue al estudio fotográfico.

Estuvo trabajando a tope y no regresó a su oficina hasta casi el mediodía.

Amelia entró dando pequeños trotes:

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