También estaba ese acuerdo de divorcio de Vicente Vargas y Lucía Miranda.
Cuando los padres de Valentina Vargas quebraron y la Villa de los Recuerdos fue embargada, no la vaciaron por completo. Sebastián había encontrado allí una vieja computadora, recuperado los datos y mandado a imprimir ese acuerdo.
Eso significaba que el documento existía desde mucho antes de que se mudaran de la casa.
Valentina nunca lo había leído, pero él sí.
Todos los bienes pasarían a manos de Vicente Vargas, mientras que Lucía Miranda solo exigía quedarse con Valentina.
Lo más probable era que hubiera sido Lucía quien propuso la separación.
—¿Aún no encuentran a Gonzalo? —preguntó Sebastián Correa, dejando un montón de carpetas sobre la mesa.
Gonzalo era el antiguo mayordomo de la familia Vargas. Tras la quiebra, Vicente lo había despedido. Al principio, el hombre se resistió a irse y se quedó a vivir apretujado con los tres miembros de la familia en una pequeña casa alquilada.
Pero un buen día, simplemente se marchó de Miramar.
En aquel entonces, Valentina era solo una niña y no entendía nada de lo que pasaba.
Pero Gonzalo era un adulto, y no solo eso, era el hombre de confianza de la familia. Sin duda sabía muchas cosas.
Lucas Ortiz negó con la cabeza.
—Aún lo estamos buscando.
Sebastián no dijo nada más.
El caso por encubrir a un culpable y falsificar documentos ya había sido presentado ante el tribunal. Al sexto día de su detención, Lucas había pagado su fianza, por lo que ahora solo debía irse a casa y esperar la citación judicial.
Sin embargo, desde aquel día, Ricardo Mendoza no había vuelto a aparecer. Sebastián salió de prisión, y él seguía sin dar señales de vida.
¿Acaso el asunto con Leticia Mendoza no se había resuelto, o había ocurrido algo más?
Como aún no le habían devuelto su teléfono, Sebastián le pidió a Lucas:
—Llámalo.
El teléfono sonó durante largo rato antes de que alguien respondiera.
Sebastián se acercó el aparato a la oreja. Al otro lado de la línea se escuchaba una música ensordecedora, el sonido de botellas rodando y cristales haciéndose añicos.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La obsesiva persecución de mi frío marido
Hola habrá actualización?? Porfi ojalá terminen la historía...
Habrá acrualizacion.....