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La obsesiva persecución de mi frío marido romance Capítulo 547

Lucas colgó el teléfono y miró a Sebastián.

—Ricardo me pidió que vaya al instituto de investigación biológica a buscar a Cachito.

Sebastián seguía pasando las páginas de los documentos que tenía en las manos.

Aunque su tío Joaquín había tomado temporalmente las riendas de la empresa, había ciertos asuntos que requerían de su supervisión directa. Entregarse a las autoridades era una cosa, pero proteger el legado de la familia Correa era otra muy distinta.

Por eso, poco después de que su abuelo se marchara, el secretario le había llevado esos papeles.

Al escuchar a Lucas, respondió sin siquiera levantar la cabeza:

—Ve por él.

Si Ricardo ni siquiera tenía tiempo de llevar al niño de regreso a Villa Esmeralda, lo más seguro era que estuviera en medio de otra disputa con Leticia, y debía ser algo bastante grave.

Sebastián sabía perfectamente que él y Ricardo eran igual de desastrosos al lidiar con sus sentimientos, así que no estaba en posición de darle ningún consejo.

Además, en el fondo, Ricardo estaba mucho más demente que él y jamás escuchaba a nadie.

Con tal de tener a Leticia a su lado, Ricardo no había dudado en destruir la relación de ella con su exnovio hace años.

Sebastián había intentado advertirle en su momento que no cruzara ciertos límites, pero Ricardo solo le había contestado: «Yo solo la amo, ¿qué tiene de malo?».

Afuera, el cielo comenzó a oscurecerse. Lucas encendió la luz antes de salir. Una vez que Sebastián terminó de revisar los informes corporativos, sacó el expediente de la investigación que Lucas había realizado sobre Diana de Correa.

Habían pasado varios meses y aún no lograban dar con su paradero.

Lucas ya había escarbado a fondo en el pasado de Diana y tenía bajo la lupa todas las propiedades y negocios a su nombre. A simple vista, no había nada que llamara especialmente la atención.

Sin embargo, hacía un par de días, su tío Joaquín le había mencionado a Diana por casualidad.

Joaquín le confesó que ella jamás había sentido nada por él; que el verdadero dueño de su corazón era otro hombre.

Diana había sabido ocultarlo muy bien, pero su tío Joaquín, siendo su esposo y habiendo compartido tanto tiempo con ella antes de la separación, había logrado percibir ciertas pistas.

Joaquín era alguien capaz de guardar secretos, y este lo había cargado en silencio durante más de veinte años.

Sebastián nunca supo nada de eso, e imaginaba que su abuela tampoco lo descubrió antes de morir.

Los rumores decían que cuando Vicente Vargas se casó, Diana quedó con el corazón destrozado. Casualmente, en ese mismo momento la familia de ella atravesaba una fuerte crisis económica y necesitaba un rescate financiero urgente, lo que la llevó a aceptar el matrimonio con la familia Correa.

Capítulo 547 1

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