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La Guerra de Karina: Mi Destino es Mío romance Capítulo 175

El decoro entre hombres y mujeres también dependía de la situación.

Él, divorciado; ella, viuda.

Ya no digamos curar una herida, incluso si terminaran en la cama… nadie podría decir nada.

Las pupilas oscuras como la tinta de Ariel brillaban con una luz suplicante.

Karina sintió una punzada de compasión y, tomando el botiquín, dijo:

—Siéntate.

Ariel esbozó una sonrisa desvaída.

Karina dispuso los medicamentos siguiendo las indicaciones de Ariel y, al levantar la vista, lo vio quitándose la camisa.

Sabía que era una mujer.

En ese momento, debería mostrar la turbación que se esperaba de una dama pudorosa.

Como no saber dónde mirar.

O decir, sonrojada: «¿Por qué te quitas la ropa? ¡Date la vuelta!».

Pero no podía hacerlo, y tampoco quería perderse el espectáculo de aquel cuerpo masculino tan agradable a la vista por un falso pudor.

Ariel había sido injusto. Siempre vestido con camisas, pantalones de vestir o ropa de casa holgada, ocultando todo lo bueno.

No era el tipo de hombre con músculos exagerados y abultados, sino que tenía una complexión delgada y bien definida, fuerte y elegante.

Espalda ancha, cintura estrecha, líneas firmes y potentes que destilaban masculinidad…

Ariel la observaba con una sonrisa en los labios.

«Así que a ella también le gusta mirarme».

Era un honor para su cuerpo.

Karina tragó saliva y, en un parpadeo, su mirada se volvió increíblemente serena.

—Puede que duela un poco.

—No te preocupes, adelante, estoy en tus manos —dijo Ariel con un tono suave.

Tiró deliberadamente de la última sílaba.

Haciendo que cada palabra sonara como una caricia que provocaba un cosquilleo insoportable.

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