—¡Ya te reconocí! ¡Eres la participante número ciento uno, la que los jueces aceptaron como excepción! —A Tati le brillaron los ojos—. Vi tu dibujo en las audiciones, eres increíble.
La voz de Tati fue un poco fuerte, lo que hizo que varias personas alrededor voltearan a mirar.
El nombre de Eliana no era famoso, pero para los participantes que seguían de cerca el programa, ya había dejado una marca profunda. Después de todo, no cualquiera lograba sacudir al jurado para que alterara la lista de aprobados y creara un cupo extra de la nada.
Sin embargo, a pesar de eso, la atención que despertaba no era para tanto. Todos los presentes tenían talento de sobra, y algunos incluso eran prodigios reconocidos desde jóvenes. El verdadero motivo por el que todos la miraban no era su reputación, sino su aspecto de hoy.
Mientras los demás habían venido vestidos con atuendos extravagantes para demostrar su "sentido artístico", Eliana llevaba unos simples jeans y una sudadera. Y lo que más llamaba la atención era su brazo derecho: seguía inmovilizado con un yeso y sostenido por un cabestrillo.
"Una lesión así tarda meses en sanar". Al verla, la mayoría pensó que, en esta etapa de la competencia, Eliana ya estaba sentenciada al fracaso.
Por más brillante que hubiera sido en las audiciones, con la mano destrozada, lo que podía hacer ahora era casi nulo. Alguien así en un equipo solo sería una carga inútil. Aunque, claro, no faltaba quien pensara que tener a alguien como Eliana en el equipo era una garantía perfecta para que los demás tuvieran menos probabilidades de ser el peor del grupo.
Eliana notó las miradas calculadoras y las sonrisas burlonas, pero su expresión no cambió en absoluto.
—¿Ya sabes con quién te vas a juntar? Si no, ¿qué te parece si buscamos equipo juntas? —ofreció Tati con entusiasmo—. Aunque, con tu mano así... puede que no sea fácil que te acepten —añadió, empezando a preocuparse genuinamente por ella.
Eliana miró a esa chica tan franca y le dedicó una sonrisa tranquilizadora.
—No te preocupes, es una herida leve. Me quitarán el yeso pronto.

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