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La doble vida de la esposa traicionada romance Capítulo 218

Manuel se detuvo en seco. Al girarse, su mirada era tan fría como el hielo: —¿Qué estás intentando decirme?

—Escuché a los empleados comentar que Eliana regresó corriendo a la mansión a las cinco de la mañana, al día siguiente del banquete. Y que se le notaban unas marcas moradas en el cuello. Pero ella no ha querido decir nada. Como su hermana, estoy realmente preocupada. —Regina puso su mejor cara de angustia fingida.

Cualquier hombre al escuchar semejante insinuación estallaría en cólera. Regina sonreía triunfante en su interior.

Sin embargo, la reacción de Manuel la dejó paralizada. ¿A las cinco de la mañana...? ¿Marcas moradas en el cuello...? Todos esos detalles encajaban a la perfección con lo que él recordaba de aquella noche apasionada. ¡Era ella! ¡Las marcas en su cuello debían ser producto del fervor con el que se habían entregado!

La última gota de duda desapareció de su mente, y sus ojos se suavizaron, brillando con una convicción absoluta.

Pero entonces, procesó lo que Regina acababa de decir. Venir a hablarle de las marcas e insinuar que Eliana tenía aventuras a sus espaldas... Frunció el ceño, mirándola con desprecio: —Como su "hermana", hacer conjeturas sucias sobre su vida privada y venir con esas indirectas, ¿no te parece que tienes una intención oculta? Además, esos son asuntos de marido y mujer. Te sugiero que dejes de meterte en lo que no te importa.

Dicho esto, se dio media vuelta y se marchó.

Ahora fue el turno de Regina de quedarse con la boca abierta.

No podía creer lo que acababa de escuchar. Le estaba advirtiendo en la cara que le habían puesto los cuernos, y en lugar de enfurecerse, ¿la regañaba a ella por entrometida? Ese nivel de estupidez romántica no tenía cura.

Capítulo 218 1

Capítulo 218 2

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