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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 137

Mientras tanto, en la Mansión Sandoval, Thiago Silva le estaba haciendo un chequeo rutinario a Valeriano.

Después de terminar la revisión, su expresión se tornó sombría.

—Valeriano, las toxinas en tu cuerpo se están propagando mucho más rápido. La medicina especial que preparé para ti ya casi no tiene efecto. Como tu médico, te exijo que te pongas en contacto lo antes posible con ese pez gordo que creó el Elíxir de Renovación.

»Si permites que la acumulación de toxinas en tu organismo supere el cuarenta por ciento, causará daños irreversibles en tu sistema inmunológico. Olvídate de volver a caminar; simplemente mantenerte vivo será un verdadero milagro.

Al escuchar esto, el rostro distante y sereno de Valeriano se tensó por un instante, y sus dedos, apoyados en las rodillas, comenzaron a frotarse suavemente de manera inconsciente.

Esa era su costumbre al estar sumergido en sus pensamientos.

Últimamente, él también había notado que su cuerpo estaba cambiando.

Antes podía encadenar cuatro o cinco reuniones seguidas sin sentir el mínimo cansancio.

Sin embargo, hacía tres días, justo al terminar su segunda junta, sintió que las fuerzas lo abandonaban, y no le quedó más remedio que retirarse a la sala de descanso para recuperarse un poco.

—Leandro ya se comunicó con él, pero dijo que tenía la agenda llena. Lo más pronto que podría atendernos sería en un mes.

Thiago sabía muy bien que conseguir una cita con un pez gordo de ese calibre era complicado, pero jamás se imaginó que fuera para tanto.

Cabe recordar que antes de la aparición de este misterioso genio de la medicina, el récord mundial por la pastilla más costosa lo ostentaba la famosa maestra Vera Herrera, y lo mantuvo durante ocho años.

Si Valeriano no hubiera despilfarrado tantos millones, esta persona jamás habría roto el récord de Vera, ni se habría consagrado como la cúspide inalcanzable de la industria farmacéutica.

¿Será que realmente a esa persona no le importaba en lo absoluto Valeriano?

—¿Por qué no intentamos llamarlo otra vez? Me preocupa mucho que, en un mes, el veneno en tu cuerpo sea incontrolable.

A nadie le gusta pensar en la muerte, y mucho menos a Valeriano, alguien que ya había logrado escaparse de las garras del más allá una vez.

Asintió levemente.

—Buscaré la manera.

En ese momento, el mayordomo tocó a la puerta y anunció con respeto:

—Señor, el joven Darío Soler está aquí.

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Capítulo 137 3

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