Thiago no entendía.
—¿Qué asuntos tan delicados? Aparte del estado de la tía Luisa, ¿por qué otra razón tendrías que hablar urgentemente con Don Abelardo?
La información sobre el cáncer de la tía de los Soler había sido obtenida por los contactos de Valeriano, y Thiago también estaba al tanto de ello.
Darío lo miró por un momento, sin molestarse en negarlo.
—Piensa lo que quieras.
Valeriano, con su aguda perspicacia, captó al instante el mensaje oculto. Fijó sus profundos ojos oscuros en Darío y preguntó en tono calmado:
—¿Tiene algo que ver con tu repentino regreso al país?
Por lo general, cuando Darío se iba al extranjero, pasaba entre un año y medio año fuera. Sin embargo, en esta ocasión, apenas duró cuatro meses antes de volver.
Darío se quedó paralizado. No esperaba que Valeriano fuera tan perspicaz como para dar en el blanco de manera tan certera.
Negó ligeramente con la cabeza.
—No puedo revelar muchos detalles. Pero sí, tengo algo extremadamente importante que tratar con Don Abelardo. Lo que busco es mucho más raro y valioso que el Elíxir de Renovación.
—Una sola píldora del Elíxir de Renovación ya ha puesto de cabeza a todo Puerto Esperanza. Si me dices que hay algo todavía más raro y valioso, lo único que se me ocurre es...
Mientras hablaba, Thiago se detuvo bruscamente. Sus ojos reflejaron un asombro desbordante y pronunció cada palabra con cautela:
—¿La... Esencia... Primordial?
El rostro de Darío se tensó por completo.
No cabe duda de que a Thiago le fluía la suerte por la boca; ¡había acertado al primer intento!
Al ver el semblante rígido de Darío, Thiago aspiró una bocanada de aire frío, sin poder creerlo.
—¿En serio le atiné?
La mirada de Valeriano también se volvió gélida al instante.
La Esencia Primordial era una medicina revolucionaria que surgió de la nada hacía tres años, y quienes la habían visto con sus propios ojos se podían contar con los dedos de una mano.
El motivo por el cual esta pastilla se volvió famosa fue a causa del heredero al trono de un país extranjero. Durante una expedición, el joven príncipe fue mordido en la pierna por una serpiente mamba negra.
Conociendo su veneno como el más mortal del mundo, el séquito del príncipe le inyectó el antídoto más potente al instante. No obstante, las toxinas invadieron su cuerpo a una velocidad imparable.
Cuando parecía que la muerte era inminente, apareció la Esencia Primordial, como si fuera un milagro enviado desde los cielos.
Apenas el heredero ingirió la píldora, la palidez cadavérica de su rostro comenzó a ceder, y de la herida supuró una sangre oscura y con un olor fétido.



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