Entrar Via

LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 122

Lidia ya no sabía cómo deshacerse de Roxana, y justo cuando más le urgía sacarla de su vista, la chica se metía solita en la boca del lobo. ¡Era la oportunidad perfecta!

Al oír que iban a involucrar al Rector, a Silvano se le heló la sangre.

—Profesora Lidia, no es culpa de Roxana, todo fue mi error. Por favor, no busque al Rector...

Lidia lo fulminó con la mirada.

—¿Y tú quién te crees que eres para decirme lo que debo o no debo hacer? Tus asuntos los hablaré directamente con tu profesor encargado. ¡No sé cómo diablos los educan para criar a un plagiador!

Esa palabra, «plagiador», hizo que el rostro de Silvano perdiera todo su color.

Roxana, viendo que Lidia cruzaba todos los límites, la interrumpió con voz gélida.

—¿Sabe las consecuencias legales de difamar a un estudiante inocente sin ninguna prueba?

Lidia, aprovechándose de que su marido formaba parte de la junta directiva, estaba acostumbrada a humillar a los alumnos que consideraba inferiores. Jamás nadie se había atrevido a cuestionarla de esa forma.

Su semblante se volvió aterrador.

—¿Ahora resulta que los que cometen plagio tienen la razón? Roxana, no te creas intocable solo porque el Rector te protege. En la Clase Élite 1, yo soy la que manda. Si hoy quiero llamarlo plagiador, ¿qué vas a hacer al respecto? Y te advierto una cosa más: no solo te voy a reportar, sino que haré público en toda la escuela que lo golpeaste. ¡Quiero que todos se enteren de lo podrida que estás! ¡A ver si el Rector te sigue defendiendo después de eso!

Yara Soler, que segundos antes temía que su plan se arruinara, se dio cuenta de que Lidia acababa de convertirse en su mejor aliada.

Al ver a la profesora destilando todo ese veneno contra Roxana, sintió un inmenso alivio.

—Profesora Lidia, basándonos únicamente en la palabra de Marco, no podemos asegurar que Roxana y Silvano cometieron plagio. Si va a llevar este asunto ante el Rector, le sugiero que primero investigue bien. Si hace una acusación falsa, usted también tendrá que asumir la responsabilidad —intervino Caleb Valente con un tono serio.

Si no fuera porque Roxana demostró tener talento para la composición, a él ni se le habría ocurrido meterse.

Yara, que estaba disfrutando el momento en secreto, se quedó de piedra y miró a Caleb sin poder creerlo.

Aunque Caleb siempre se había portado decentemente con Yara, su personalidad era fría, distante y jamás se rebajaba a interceder por los demás.

Y, sin embargo, ahora estaba rompiendo sus propias reglas por Roxana.

Capítulo 122 1

Capítulo 122 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA