Entrar Via

LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 121

—¡No, de ninguna manera! Todo esto es mi privacidad, ¡cómo te voy a dejar revisar mi teléfono! —exclamó Marco Sarmiento mientras se ponía de pie. Señaló con resentimiento a la inexpresiva Roxana Soler y a Silvano Sarmiento, que estaba a su lado—. Ya que no quieren admitirlo, ¡espérense! ¡Haré que acepten su derrota y se traguen sus palabras!

Decía eso solo para buscar una excusa y largarse.

Así podría buscar a alguien más hábil que le ayudara a perfeccionar sus «pruebas» y salir impune cuando se las entregara al director.

Por desgracia, los planes no siempre salen como uno quiere.

Apenas dio un paso para irse, llegó Lidia Ariza.

—¡En lugar de estar repasando durante su hora de estudio, están aquí amontonados bloqueando la puerta! ¿Qué es todo este alboroto?

Al escuchar el ruido, Lidia se había acercado y lo primero que vio fue a Roxana parada en el pasillo, enfrentándose a Marco.

Sin necesidad de preguntar, asumió que el conflicto había sido provocado por Roxana.

La furia se apoderó de ella al instante.

—¿Otra vez tú? —le recriminó a Roxana—. Los exámenes son pasado mañana, todos están matándose estudiando, y tú, una novata recién ingresada, en lugar de aprovechar el tiempo, vienes a buscar pleitos. ¡Eres un caso perdido, una verdadera manzana podrida!

—¿Acaso la profesora Lidia tiene una bola de cristal o lee la mente? Llegó hace un segundo, echó un solo vistazo y ya decidió que yo soy la culpable. Con ese tipo de talento, ¿qué hace siendo maestra? Debería renunciar y unirse a la policía para resolver crímenes, la estamos desperdiciando aquí —replicó Roxana con sarcasmo.

Sus palabras dieron justo en el orgullo de Lidia; cada sílaba hizo que le hirviera la sangre.

—¡Si tú no los provocaras, ellos no habrían venido a la Clase Élite 1! —Lidia estaba convencida de que todo era culpa suya y continuó gritando—.

—Desde que se formó este grupo, ¡jamás habíamos tenido un escándalo así! Roxana, si no quieres estar aquí, ve y pídele al Rector que te cambie de clase. ¡Deja de ser la oveja negra de mi salón!

Silvano sabía que él no había manejado bien la situación y que, por su culpa, Roxana estaba metida en problemas.

—Profesora Lidia, este incidente no tiene nada que ver con Roxana. Es culpa mía. Fui yo quien no guardó bien la partitura y terminé arrastrándola en esto. Por favor, no la culpe.

Capítulo 121 1

Capítulo 121 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA DESECHADA MANDA