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El Valiente Renacer de una Madre Soltera romance Capítulo 780

Su mirada vaciló un instante y clavó las uñas en la palma de su mano, usando ese dolor punzante para obligarse a recuperar una expresión natural.

—¿Ah, sí?

—¿De verdad?

La señora Rojas y Begoña preguntaron al unísono, con la mirada aún más afilada.

Fabiola exclamó:

—Pues… ¿acaso podría mentirles? Solo crucé unas palabras, ¡eso no puede considerarse un crimen! ¡Señora!

Retrocedió unos pasos y se escondió detrás de Leonor, con ojos suplicantes.

—Solo soy una mujer de campo, ¡de verdad no entiendo qué quieren decir con todo esto!

Fabiola puso cara de sufrimiento, luciendo extremadamente agraviada.

Leonor la miró fijamente unos segundos y, al no notar nada extraño, se volvió hacia la señora Rojas, frunciendo levemente el ceño.

Por más que Fabiola no fuera de su total agrado, era su gente, y no iba a permitir que la señora Rojas y Begoña, quienes ya le caían mal, la señalaran y criticaran.

—Si no tienen nada más que hacer, pueden retirarse. Así le ahorran saliva a Oliver cuando regrese.

Leonor levantó la barbilla con arrogancia.

La señora Rojas y Begoña intercambiaron miradas, sintiendo cómo la ira les hervía en el pecho.

Al final del día, ella no era más que la amante de su Oliver, ¡y ahora se atrevía a ponerles cara!

Begoña le jaló la ropa a la señora Rojas, indicándole con la mirada que se calmara.

La señora Rojas tuvo que tragarse su rencor a la fuerza.

—Está bien.

Apretó los dientes y forzó una sonrisa que pretendía ser amable:

—Ya que tienes tus propios planes, Leonor, no nos quedaremos más tiempo. Cualquier cosa, puedes buscarnos a Begoña o a mí.

Leonor soltó un «Mjm» frío e indiferente.

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