Entrar Via

El Tío que Robó Mi Corazón romance Capítulo 427

¿Ella?

En la mente de Carolina desfilaban una y otra vez diferentes nombres, hasta que, sin dudar demasiado, soltó:

—¿Te refieres a Marisol?

—¡Tú no tienes derecho a decir su nombre!

El hombre pareció encenderse de furia, pisó el freno de golpe y volteó a mirarla, los ojos encendidos de rabia.

Así que todo era por Marisol.

El frenazo fue tan brusco que Carolina, por la inercia, se fue hacia adelante y se golpeó la frente contra el asiento delantero. Sintió la cabeza dando vueltas, llena de un mareo insoportable.

—Marisol es una chica tan buena, tan inocente… ¡Todo es por tu culpa!

El rostro de Enzo se torció, los ojos rojos la fulminaban, como si quisiera destrozarla ahí mismo.

Carolina apretó los labios, obligándose a no perder el sentido.

—Enzo, estudiaste leyes, eres egresado de la mejor universidad. Sabes perfectamente que si ella cometió un delito y terminó en la cárcel, no tiene nada que ver conmigo.

—¡Claro que tiene que ver! ¡Tú te apoyaste en la familia Loza, conseguiste todo gracias a tu hombre! ¡Fuiste tú la que hizo que él le tendiera una trampa a Marisol! ¡¡Todo es tu culpa!!

Este tipo ya había perdido la razón.

Carolina supo que no iba a servir de nada intentar razonar con él.

—Mira, cálmate. Aunque me trajeras a la fuerza, no vas a solucionar nada. Solo quieres que Marisol salga, ¿verdad?

Enzo arqueó las cejas, suspicaz.

—Carolina, no me quieras engañar. Tú mejor que nadie sabes que ella no va a salir nunca, ¿o sí?

—Si no supiera de leyes tal vez hasta te creería, pero no soy ignorante. Así que mejor estate quieta, siéntate atrás y ni se te ocurra moverte.

En cuanto terminó de hablar, Enzo arrancó el carro y siguió adelante.

Carolina sintió el peso de la desesperanza. Tanto estudiar derecho, ¿para qué? A veces sentía que no servía de nada.

Miró por la ventana. Los campos a los lados del camino se volvían cada vez más solitarios y desolados, y su corazón se hundía más.

De pronto, al levantar la vista, vio un helicóptero en el cielo.

El corazón le dio un vuelco.

¿Será él?

...

—¡Señor Loza, ese es el carro, es el de la señora!

Mauro iba en el helicóptero, la ansiedad le endurecía el semblante.

Capítulo 427 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Tío que Robó Mi Corazón