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El Tío que Robó Mi Corazón romance Capítulo 395

Mauro apoyó la cabeza con cuidado sobre el vientre de Carolina, pegando la oreja justo en su ombligo. Pasaron diez minutos antes de que por fin se incorporara.

—Ajá, es una niña.

—¿Qué? —Carolina se quedó boquiabierta.

Mauro, con una seriedad que desentonaba con la situación, soltó:

—Sí, es una niña. Estoy seguro. Acabo de escucharla.

Carolina se volteó para quedar de espaldas a él, claramente sin saber si reírse o molestarse por las ocurrencias de Mauro.

Él la giró con suavidad hasta dejarla mirando al techo, y le susurró cerca del oído:

—Amor, no importa si es niña o niño. Yo los voy a querer igual.

—Mientras sea nuestro, es mi tesoro. Tú siempre serás la número uno, y nuestros hijos el segundo lugar.

Al escuchar la palabra “tesoros”, Carolina sintió un cosquilleo extraño en el corazón.

...

En el despacho jurídico, Verónica observó a Carolina con el ceño fruncido mientras regresaba después de una semana de ausencia.

—¡Oye, mujer! ¿Por qué me escondiste esto? ¡Me tienes de los nervios!

Carolina le ofreció una sonrisa disculpándose.

—Tienes razón, Verónica. Me equivoqué.

La verdad, al principio la relación con Mauro no era tan estable. Ni siquiera estaba segura de hasta dónde llegarían juntos. Además, no quería ser el centro de atención tan pronto. Esas miradas de curiosidad y envidia de sus compañeros aún le resultaban incómodas.

—Hoy nos invitas a comer, ¿eh? Si no lo haces, no te lo perdono —le reclamó Verónica, haciéndose la ofendida.

—Está bien, tú dime a dónde y vamos.

Verónica se lo tomó en serio y empezó a buscar opciones. Abajo del edificio había una plaza llena de restaurantes y cafeterías. Finalmente, eligió un local nuevo donde servían guisos variados. Pero justo cuando iba a confirmar, se acordó de la situación de Carolina.

Ya todos sabían que estaba embarazada.

—Carolina, ¿todavía puedes comer picante?

Carolina se quedó pensativa.

—El doctor no ha dicho que no pueda. Igual, yo pido lo que no esté picante y ya. Mejor pedimos una olla mixta —propuso, refiriéndose a pedir platos distintos para compartir.

—¡Perfecto! —Verónica estuvo de acuerdo en seguida.

Capítulo 395 1

Capítulo 395 2

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