Entrar Via

El Tío que Robó Mi Corazón romance Capítulo 362

—Sí —respondió Marisol con una pequeña sonrisa—, lo sé. Es solo que me pongo a pensar en todo esto.

No podía creerlo: ¡Zoe de verdad se había atrevido a llegar tan lejos!

La carta de despedida había sido escrita por Zoe, guiada palabra por palabra por Marisol, pero la parte que fue tachada, esa sí que no tenía nada que ver con ella.

Zoe fue quien saltó del edificio, y eso tampoco era responsabilidad suya.

Así que, al final, Marisol solo la había empujado un poco, sin dejar ninguna prueba en su contra.

...

El análisis que Carolina solicitó fue hecho de urgencia.

—Abogada Carolina, las dos muestras que nos entregó han sido comparadas cuidadosamente. Son del mismo puño y letra, no hay duda.

—Sin embargo, una de las muestras es una foto. Si pudiera conseguir el original, el análisis sería más preciso. El color de la tinta se ve muy tenue en la imagen; con el documento original podríamos hacer una mejor evaluación.

El problema era que el original estaba en manos de la familia Quintero, y ella no tenía manera de acceder a él.

Todo parecía haberse estancado de nuevo.

...

Mauro le preguntó por mensaje dónde estaba, y ella le compartió su dirección.

Media hora después, él llegó manejando su carro para recogerla.

Apenas Carolina subió al carro, Mauro la abrazó con fuerza.

—¿Te asustaste mucho? —le susurró—. Ya mandé borrar los comentarios más agresivos en internet, pero no quise limpiar demasiado para que no sospechen que tienes miedo.

—Descubrí algo importante —le dijo Mauro.

Carolina arqueó una ceja.

—¿Qué encontraste?

—Desde que Zoe regresó con la familia Quintero, casi no salió de la casa. La última vez que salió fue para ver a Marisol.

Carolina frunció el entrecejo.

—¿Estás insinuando que Marisol la incitó a saltar?

—No estoy seguro —negó Mauro—. Puede que solo hayan tenido una reunión normal.

—Pero la casa donde Zoe vivía, la de su primo, la vendieron hace unos días.

Eso quería decir que tal vez la verdadera causa de la tragedia tenía que ver con la familia Quintero.

Carolina le sonrió, intentando animarlo.

—Tranquilo, yo me encargo de investigar esto. Confía en mí, lo voy a manejar muy bien.

Dejó el tenedor sobre la mesa con decisión.

—Tía, hay un dicho: “Si no has vivido el dolor ajeno, no le digas al otro cómo debe actuar”. Cuando el señor Pablo prefería a Zoe y regañaba a Carito, nunca te vi defender a Carito. Espero que mis hijos nunca sean tan hipócritas como tú, porque si no los van a pisotear toda la vida.

—¡Tú! Moni, ¿así le hablas a tus mayores? —Petra estaba roja de la furia, señalándola con el dedo.

—Ay, me duele el estómago. Abuelo, Joel ya casi llega, mejor me voy.

Benjamín se puso nervioso de inmediato.

—¿Te duele el estómago? No te hagas caso de esas cosas. Mejor ignórala.

—Ve a recostarte un rato en el sillón, yo llamo al doctor para que te revise.

La cara de Petra pasó de la rabia al desconcierto.

¿Que ella simplemente debía ser ignorada? El viejo ni se molestaba en ocultar su preferencia.

—¡Bah! Yo tampoco quiero cenar —Petra dejó el tenedor y subió las escaleras echando humo.

La comida terminó en un ambiente tenso, cada quien por su lado.

Durante toda la escena, Marisol permaneció en silencio, sin pronunciar ni una sola palabra.

Mónica, con los ojos entrecerrados, no pudo evitar notar lo callada que estaba su cuñada esa noche.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Tío que Robó Mi Corazón