Durante varios minutos Daniel siguio observando en silencio la fotografía de Victoria y Adrián besandose, deteniéndose en la forma en que ella sujetaba el cuello de Adrián mientras él la mantenía cerca de su cuerpo, como si ni siquiera después de todo lo ocurrido hubiera conseguido sembrar entre ellos la duda que esperaba.
Su mandíbula se tensó.
—Sigue sin entenderlo.
El hombre que permanecía frente a él no respondió. Daniel dejó el teléfono a un lado y miró nuevamente la pantalla donde todavía aparecía Victoria besando a Adrián después de haber acudido al lugar que él mismo había preparado.
—Si quiere convencerse de que el idiota de Adrián la respeta, entonces tendrá que recordar todo lo que el y su familia prefieren mantener enterrado.
Horas después, mientras Victoria se encontraba desayunando con Camille, Mathis y Eduardo, el teléfono de Adrián comenzó a vibrar de manera insistente. El primero fue un mensaje de Regina, luego otro del equipo de seguridad y después una llamada que decidió rechazar para no alarmar a los niños antes de saber qué estaba ocurriendo.
Victoria lo observó.
—¿Ahora, qué pasó?
Adrián levantó la vista hacia los niños antes de responder.
—Todavía no lo sé.
No alcanzó a terminar cuando el teléfono de Victoria comenzó a recibir notificaciones una tras otra. Fue una llamada de Camila Duarte la que finalmente se animo a contestar.
—No abras redes sociales todavía.
Victoria frunció el ceño.
—Eso definitivamente significa que debería abrirlas.
—Victoria, escúchame. Hay información circulando sobre tu trasplante.
El ambiente cambió de inmediato.
Adrián se puso de pie.
—¿Qué información?
Camila guardó silencio unos segundos.
—La procedencia del riñón.
Victoria sintió que el estómago se le cerraba. No tardó mucho en descubrir lo que Daniel había hecho. Varias cuentas habían difundido una versión cuidadosamente distorsionada de los hechos: Fernanda aparecía como una mujer obligada a entregar un órgano contra su voluntad para salvar a Victoria, mientras Adrián era presentado como el hombre poderoso que había utilizado sus recursos para conseguirlo y Victoria como la beneficiaria silenciosa de una decisión tomada sobre el cuerpo de su propia hermana.
Los titulares crecían a una velocidad imposible de contener.
Nadie mencionaba lo que realmente había ocurrido antes, ni las circunstancias que rodearon la obtención del órgano, ni el hecho de que Victoria y Adrián desconocían su procedencia cuando se realizó el trasplante. La historia estaba construida para que el público viera una sola cosa: Fernanda había dicho que no y, aun así, su riñón había terminado salvando a Victoria.
Camila llegó a la mansión menos de una hora después acompañada por dos personas de su equipo de comunicación.
Laura apareció detrás de ella.
—Dame acceso a las cuentas oficiales.
Camila ni siquiera volteó.
—No.
—Voy a responder personalmente cada comentario.
Victoria la miró.
—Laura, hay miles.
—Entonces empezaré por los primeros mil.
—Pelear con desconocidos no va a cambiar lo que ocurrió.
Laura giró hacia ella todavía furiosa.
—Pero tampoco voy a quedarme viendo cómo te llaman monstruo por algo que ni siquiera sabías.
En la cocina, Clara había escuchado parte de un reportaje que alguien dejó encendido en una tablet. La mención de algunos detalles médicos le hizo comprender algo antes que los demás: parte de aquella información podía haber salido de conversaciones que ella había mantenido con Daniel durante aquel momento.
Puso a un lado la pantalla y se cubrió el rostro mientras Eduardo entró pocos minutos después y la encontró llorando.
—Mamá.
Clara intentó limpiarse las lágrimas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Hola...
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....