Ese mismo día, después del desayuno y aprovechando que Camille y Mathis se habían quedado jugando con Eduardo bajo el cuidado de Regina, Victoria y Adrián regresaron a su habitación para pasar la mañana juntos. Ahora permanecían en la cama, todavía muy cerca el uno del otro, con esa calma satisfecha que solo aparecía cuando conseguían olvidarse durante un rato de todo lo que ocurría fuera de aquellas paredes.
Adrián se inclinó y dejó un beso lento sobre el vientre desnudo de Victoria antes de acomodarse nuevamente a su lado. La preocupación seguía presente, pero no comenzó a hablar de seguridad ni a organizar nada por su cuenta; simplemente permaneció junto a ella y esperó unos segundos antes de preguntar:
—¿Qué necesitas?
La pregunta consiguió que ella levantara la mirada.
—Entender por qué sigue convencido de que mi voluntad no cuenta. Daniel escucha lo que digo, pero siempre encuentra una forma de convertirlo en otra cosa.
Adrián apoyó una mano sobre el respaldo de una silla.
—Porque cuando alguien necesita que una historia sea cierta, empieza a interpretar todo desde lo que quiere creer.
Victoria notó que no estaba hablando únicamente de Daniel.
—¿Lo dices por experiencia?
Adrián sostuvo su mirada.
—Sí. Hubo años en los que interpreté tus silencios como conformidad porque me convenía creer que estabas bien. Si no protestabas, asumía que no había nada que cambiar; si aceptabas una decisión, me decía que era porque confiabas en mí y no porque estuvieras cansada de discutir. Daniel está haciendo algo distinto, pero parte del mismo error: convertir tus decisiones en lo que necesita que signifiquen.
La comparación incomodó a Victoria precisamente porque era cierta, aunque también le mostró cuánto había cambiado Adrián al ser capaz de reconocerse dentro de aquello sin intentar suavizar su responsabilidad.
—No me gusta que tengas razón.
—Puedo vivir con eso.
Victoria permaneció recostada junto a él y desvió la mirada, intentando reconciliar la incomodidad de aquella comparación con la tranquilidad que le producía escucharlo reconocerla sin excusas. No quería que Adrián se convirtiera en un hombre perfecto porque ya sabía cuánto daño podía hacer alguien empeñado en parecerlo; prefería esa versión que todavía sentía celos, miedo y culpa, pero que empezaba a distinguir entre sentir algo y utilizarlo para imponer una decisión. Cuando volvió hacia él, Adrián seguía esperando sin presionarla, y Victoria comprendió que justamente esa paciencia era una de las razones por las que Daniel no conseguía entender por qué había regresado a compartir su vida.
Pasaron varias horas sin nuevas llamadas. Seguridad rastreó el número sin resultados útiles, mientras Victoria intentaba volver a su rutina y Adrián se obligaba a permanecer cerca sin transformar cada silencio en una investigación. Cuando el teléfono vibró de nuevo durante la tarde, ambos supieron antes de contestar quién era.
El número era diferente y Victoria activó el altavoz.
—¿Qué quieres ahora? ¿Te la vas a pasar hablando ahora?
Daniel no perdió tiempo.
—No seas asi cariño, solo que recuerdes por qué regresaste con él. Además no sabes como extrañaba tu voz.
Victoria frunció el ceño.
—Yo sé por qué regresé y no me digas cariño.
—Lo hiciste porque tienes miedo de estar sola. Siempre lo has tenido.
Adrián se tensó, pero no intervino.
—Si eso fuera cierto, nunca habría dejado mi matrimonio —respondió Victoria—. Me fui aun amándo Adrián porque entendí que quedarme estaba destruyéndome.
—Y después, te enfermaste, llegaron los niños, el embarazo, una casa donde todos giran alrededor de la familia Montenegro y una vida construida para que resulte cada vez más difícil separarte de él.
Victoria sintió una rabia inmediata, aunque mantuvo la voz firme.
—Camille y Mathis no son cadenas y este bebé tampoco. Son parte de una vida que yo elegí construir, no herramientas que Adrián colocó alrededor de mí.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Hola...
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....