Daniel trasladó a Fernanda a un edificio que ella tardó en reconocer. Los medicamentos, la falta de descanso y el trayecto con el rostro cubierto dificultaban que comprendiera dónde se encontraba, pero las columnas del vestíbulo y la forma de las ventanas despertaron recuerdos vinculados con Victoria.
Años atrás, aquel inmueble había representado el inicio profesional de su hermana. Victoria trabajó durante meses para demostrar que podía dirigir un proyecto sin depender de las influencias familiares, mientras Fernanda interpretaba cada ausencia como una prueba de que nunca sería su prioridad y que se creía superior.
Daniel la condujo hasta una oficina sin muebles.
—Tu hermana eligió este lugar cuando todavía fingía preocuparse por ti —dijo—. Cada vez que la necesitabas, encontraba un proyecto más importante.
Fernanda observó las paredes deterioradas.
—Victoria estaba construyendo su carrera.
—Eso repites, pero recuerda que ella te ha sustituido en todo.
Daniel colocó sobre una mesa fotografías de la inauguración. En varias aparecía Victoria rodeada por empresarios y colaboradores, mientras Fernanda permanecía hospitalizada después de una crisis que sus padres utilizaron para pedirle a su hermana que abandonara el evento.
—Sabía que estabas sufriendo y prefirió quedarse aquí —continuó—. Después hizo lo mismo cuando eligió a Adrián y a esos niños.
La voz de la psicóloga infantil comenzó a escucharse desde un dispositivo. Las frases vinculaban el éxito de Victoria con el abandono de Fernanda, como si cualquier logro de una hermana tuviera que construirse sobre la pérdida de la otra.
Fernanda intentó repetir su nombre y la fecha, pero no consiguió recordar cuántos días habían transcurrido desde el secuestro. Durante algunos momentos, creyó encontrarse nuevamente en una consulta infantil y esperó que Isabel entrara para llevársela a casa.
Daniel aprovechó la confusión.
—Destruir a Adrián es la única manera de recuperar el amor de tus padres y de Victoria. Cuando él desaparezca, tu hermana comprenderá que nunca debió sustituirte.
Fernanda cerró los ojos. La idea resultaba absurda cuando conseguía pensar con claridad, pero después de horas de grabaciones adquiría una lógica capaz de infiltrarse entre sus recuerdos.
—Victoria me odiará si le hago daño a Adrián.
—Te necesita más de lo que admite. Adrián es quien la convenció de ser tu sustituta.
Daniel ordenó que la prepararan para el enfrentamiento. Uno de sus hombres le mostró cómo sostener el arma, mientras otro repetía que debía apuntar al centro del pecho. Fernanda obedeció para evitar represalias, aunque sus manos temblaban demasiado para mantener la posición.
Cuando la dejaron sola, apoyó la espalda contra la pared y buscó dentro del forro de su ropa. Antes de acudir a la evaluación en el hospital, había llevado la carta que escribió al conocer el compromiso porque deseaba mostrársela a la terapeuta. Después de la sesión, la ocultó dentro de una abertura del forro, avergonzada ante la posibilidad de que alguien la encontrara.
El papel continuaba allí, doblado y deteriorado por los traslados.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: De esposa sustituta a la obsesión del CEO
Hola...
Porque sale que son gratis y los cobran de todas maneras...
Si cobran por las novelas, aunque el precio sea menor que las otras apps, mínimo deberían estar los diálogos completos, se salta partes importantes de la conversación en todos los capítulos, deberían revisar eso....