Entrar Via

Adiós a la Esposa Perfecta romance Capítulo 516

Romeo, a su lado, habló con un tono profundo y firme.

—En efecto, ella vino a buscar a alguien, pero ten por seguro que no es a ti.

Justo cuando terminó de hablar, Beatriz Ibarra y Hugo salieron por otra de las puertas.

Al ver a su madre, los ojos de Amaya se llenaron de lágrimas. Corrió hacia ella con las bolsas que traía en las manos y la voz quebrada.

—Mamá... cuánto lo siento, debes haber sufrido mucho.

Beatriz, sin embargo, lucía tranquila y sonreía con suavidad.

—No te preocupes, hija. Siempre supe que éramos inocentes y que nuestra gente en Oro & Noche no haría algo ilegal. Y mira, el tiempo me dio la razón. Alguien intentó tendernos una trampa.

Aprovechando que había algunos policías cerca, Beatriz levantó la voz a propósito.

—Por eso siempre hay que confiar en la justicia y en la ley. El que nada debe, nada teme. ¡Esos cobardes que buscan hundir a los demás con trampas sucias, al final terminan cavando su propia tumba y pagando las consecuencias!

Hablaba con Amaya, pero sus ojos apuntaban como dagas hacia Diego y Leonor.

El área de celdas de esa comisaría no era muy grande, apenas tenía un par de habitaciones.

La noche anterior, cuando trajeron a Vera y a Melina, las habían encerrado justo al lado de ella.

Beatriz no necesitaba hacer preguntas para saber que todo aquello era obra de su hija.

Por eso no sintió miedo durante su detención. Sabía que Amaya movería cielo y tierra para sacarla.

Y así fue.

Miró a Amaya con orgullo. De repente, sintió que esa niña que antes parecía frágil, ahora se había convertido en su mayor pilar y protectora.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Adiós a la Esposa Perfecta