Entrar Via

Renací en la Noche del Parto romance Capítulo 41

Múnich, Alemania.

En el momento en que Aurora le enviaba un video a Ricardo, él estaba contestando la llamada de Flora.

Flora ya se había enterado de que Aurora le había dado un heredero a la familia Morales, un nieto precioso. Quería ir a conocerlo, pero el orgullo no la dejaba. La relación de suegra y nuera entre Flora y Aurora se había ido deteriorando desde que Aurora se casó con Ricardo.

Al principio, Flora no tenía ningún prejuicio en su contra. De hecho, cuando Aurora y Ricardo se casaron, ella le regaló varias cosas costosas y hasta propiedades. Pero, lamentablemente, su nuera nunca la tomó en cuenta. Después de la boda, Aurora no dedicaba tiempo a su matrimonio, y cada dos por tres se iba a buscar a ese hermano que ni siquiera era de sangre. Peor aún, hasta ayudaba a ese hermano a confrontar a su propio esposo.

Ricardo era reservado. Aguantaba en silencio, sin quejarse, dejando que Aurora hiciera lo que quisiera. Así, el corazón de Flora se fue endureciendo poco a poco. Cuando uno siente que ya no lo valoran, simplemente deja de intentar.

Sin embargo, el nieto era sangre de los Morales. Por más que Flora no soportara a Aurora, no podía negar el lazo con ese pequeño que acababa de nacer.

—Mamá, estos días tengo que quedarme en Múnich por la crisis, así que quisiera que fueras a ver a Aurora —Ricardo se frotó el entrecejo, su voz sonaba tranquila y suave mientras le pedía el favor a su madre.

—Riqui, no es que no quiera ir a verla, tú bien sabes cómo está la relación entre ella y la familia —respondió Flora. Había sido una mujer orgullosa toda su vida. Diez años fue la reina del cine, y la familia Morales la había consentido siempre. Dondequiera que fuera, deslumbraba. Incluso ahora, medio retirada, seguía siendo una leyenda. Si regresaba a filmar o a hacer algún comercial, arrasaba en todas las tendencias. Pero con Aurora, por más cariño y atención que le dio, nunca recibió ni una mirada amable. Hasta llegó a pensar que la chica la quería volver loca de la rabia.

—No pienso ir a verla, pero el nieto de la familia Morales no lo voy a dejar de lado —afirmó Flora, sus ojos relucían con descontento hacia Aurora.

Jamás olvidaría lo que pasó en su cumpleaños número cuarenta y cinco, a inicios de año. Con toda la ilusión, le reservó un lugar especial a su nuera. ¿Y qué hizo Aurora? No solo no le llevó regalo, ni siquiera se presentó a la fiesta. En vez de eso, apareció en la Casa de Subastas El Martillo, donde pagó una fortuna por un yate para ese hermano suyo, y hasta se tomaron fotos juntos para presumirlo en Twitter.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Renací en la Noche del Parto