Quince minutos después…
Justo como se esperaba, Camila llegó corriendo, toda nerviosa y sin ocultar el pánico en su rostro.
Flora había anunciado que iba a retirar su inversión del estudio de Camila.
Eso era prácticamente una sentencia de muerte para ella.
Por supuesto, Camila aún no sabía que se había descubierto que ella había enviado leche en polvo falsa.
Como siempre, llegó usando un vestido rojo ajustadísimo, con escote y falda corta, luciendo sus piernas y caminando en tacones de aguja tan altos que parecía que bailaba con cada paso.
En cuanto entró a la sala…
Vio que Owen, tan guapo como siempre, también estaba sentado junto a la abuela.
La cara de Camila, que venía cargada de enojo, de inmediato se transformó en una sonrisa tan radiante como un girasol bajo el sol.
No tardó nada en contonearse con toda la intención y saludar con esa falsa dulzura:
—Abuela, Flora, cuñado.
Apenas terminó de saludar, lanzó una mirada rápida hacia Aurora, que estaba sentada al lado de Flora.
En cuanto la vio, Camila no pudo evitarlo.
Se le escapó una mueca de desprecio en la comisura de los labios pintados de rojo intenso.
Aurora notó perfectamente ese gesto desdeñoso y, sinceramente, le dieron ganas de reír.
—Ay, ¿de dónde saca esta mujer tanta arrogancia para mirarme así? —pensó Aurora.
Aunque no se casara con Ricardo, seguía siendo la hija mayor de la familia Rosales, una de las más ricas del país, ocupando un lugar en el top diez de la lista de millonarios de Solara.
¿Y Camila quién se creía?
Si no fuera porque le salvó la vida a su suegra, una mujer de familia común y corriente como Camila jamás habría puesto un pie en el círculo de la alta sociedad.
Camila apartó la mirada de Aurora y la pegó de inmediato en Owen. Le guiñó un ojo y, sin pensar, cambió su voz a un tono más agudo y coqueto:
—Cuñado, ¿no fuiste hoy a la oficina?
Owen ni siquiera se molestó en mirarla:
—Ricardo está en la empresa, no hace falta que yo vaya.
Camila asintió, luciendo sumisa y tratando de quedar bien:
—Sí, Ricardo es muy capaz, así tú puedes descansar un poco más.

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