La señora Vargas se quedó sin palabras y la miró con un desprecio feroz.
No se imaginaba que Elena fuera tan respondona.
«¿Qué demonios pudo ver Alejandro en una mujer así?», pensó.
Elena remató:
—Si no tiene nada más que decir, con su permiso, me retiro.
Sin molestarse en mirarla una vez más, dio media vuelta y la dejó ahí.
A la mañana siguiente, al entrar a la oficina, Elena escuchó a sus compañeros chismeando otra vez sobre Alejandro e Isidora.
—Escuché que el director Vargas y la señorita Valverde se regresaron juntos a Ciudad del Norte. Seguro ya suenan campanas de boda.
—Los ejecutivos de allá ya recibieron la noticia del compromiso. Hasta dicen que se casan antes de fin de año.
—¡Imagínense! Con lo guapos que están los dos, ¡los hijos les van a salir hermosos!
Elena no se metió en la plática y se puso a trabajar en lo suyo.
Adriana pasó por su lado, lanzándole una miradita de burla.
Elena le echó un vistazo rápido al vientre de Adriana y sonrió con desdén.
Adriana apretó los puños, resopló y siguió caminando.
Por la noche, Elena fue a cenar con Isabel.
—¿Y qué vas a hacer si Alejandro de verdad no aguanta la presión de su mamá y se termina casando con Isidora? —le preguntó su amiga.
Elena dejó escapar una risa leve, vacía por dentro.
—No hemos llegado a ese punto, y si se casa con alguien más, pues le desearé lo mejor.
Apenas acababa de salir de lo suyo con Diego; lo último que quería era verse arrastrada a otra relación.
Además, si en el futuro decidía volver a casarse, no iba a ser con alguien como Alejandro.
Esta vez no quería enredarse con ninguna familia adinerada. Solo buscaba una vida tranquila y en paz.
***
Gracias a la intervención del director Valverde, Diego logró ponerse en contacto con el doctor Rojas.
—Doctor Rojas, sé que es un hombre muy ocupado, pero la salud de mi familiar pende de un hilo. Le ruego que venga al país a operarla. Cobre lo que tenga que cobrar, yo me hago cargo. Y no solo eso, también haré un donativo generoso para el financiamiento de sus laboratorios.
Creía que su oferta era lo suficientemente tentadora.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico