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Rechazada por estéril, ahora esposa del magnate más rico romance Capítulo 211

Elena instintivamente intentó zafar su muñeca, pero Alejandro la sujetó con más fuerza.

Ella levantó la vista y se encontró con una mirada fija e imposible de esquivar.

—Señor Vargas...

La voz de Isidora en el celular desapareció de repente.

Elena bajó la mirada, algo nerviosa. Temiendo que Isidora escuchara y malinterpretara las cosas, no dijo nada más.

La presión sobre su muñeca cedió un poco, pero aquella caricia inesperada la descolocó por completo y le encendió el rostro.

—Elena —dijo él con voz ronca.

Tan pálida y callada como estaba, Elena tenía una vulnerabilidad que descolocaba.

Él la observaba fijamente, sin parpadear.

Elena volvió a bajar la cabeza, incapaz de sostenerle la mirada ni un segundo más.

Sentía el pulso desbocado.

Él había colgado la llamada, pero seguía sin soltarla.

Elena intentó soltarse, pero fue inútil. El contacto de Alejandro la tenía completamente alterada, y la firmeza con que la sostenía la dejó sin reacción.

De pronto, él la soltó y se inclinó hacia ella.

Al sentirlo tan cerca, Elena se quedó sin aliento. Entonces recordó la llamada de Isidora, reunió fuerzas y lo apartó.

—No puedes besarme.

Ambos se quedaron congelados.

Elena tenía la mente en blanco, incapaz de articular palabra.

Alejandro frunció el ceño. Era evidente que ni él mismo sabía por qué había perdido el control de esa manera.

Pronto, su expresión recuperó la frialdad de siempre. Acarició la cabeza de Chispa con sus dedos largos.

—Solo quería cargar a Chispa.

Aunque, a decir verdad, sí había tenido el impulso de besarla. Sin embargo, actuó con tanta naturalidad que la hizo sentir como si se hubiera imaginado cosas.

Elena comprendió que lo había malinterpretado y sintió que el rostro se le encendía de vergüenza.

Capítulo 211 1

Capítulo 211 2

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