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No Ruegues, No Sirve romance Capítulo 154

El incidente con el padre de Julia, el escándalo en el concurso de diseño y ahora el atropello intencional. Todo llevaba la firma de esa mujer.

Sofía Santana y su despreciable familia.

Adrián pensaba que German había ocultado los registros del interrogatorio para proteger a su adorada amante. Jamás se imaginó que, en realidad, estaba lanzando el anzuelo para atrapar a los verdaderos culpables.

Había subestimado a German Zamora.

Deslizó el dedo por la pantalla y retrocedió la grabación hasta la parte más crucial.

—Te lo prometo. Si me das información útil y delatas a la persona que te contrató, convenceré a Julia de retirar los cargos.

—Me encargaré de enviarte al extranjero y te daré suficiente dinero para que tú y tu hijo vivan cómodamente el resto de sus vidas.

—Fue Sofía. Sofía Santana fue la que me convenció de hacerlo.

Adrián repitió esas últimas frases una y otra vez.

Eran claras, directas y muy, muy interesantes.

Guardó el archivo y una sonrisa oscura se dibujó en su rostro. No pudo evitar reír en voz alta.

No se esperaba que Gisela Rojas terminara haciéndole un favor tan grande.

Dejó escapar un suspiro de satisfacción.

Puesto que ya tenía la «evidencia» necesaria en sus manos, aquella testigo, la única capaz de demostrar que German era inocente de encubrimiento, ya no le servía para nada.

Marcó el número de Isabella Ruvira.

—Ya es hora de encargarnos de Gisela Rojas.

Miró la pantalla de su teléfono y esbozó una sonrisa fría.

—Ay, German, German... Quiero ver cómo vas a salir de esta.

***

Cuando Sofía llegó al lugar donde tenían detenida a Gisela, los guardias le informaron que la habían trasladado a un centro penitenciario en la zona sur hacía apenas veinte minutos.

Le explicaron que era una orden de los superiores para facilitar el proceso judicial.

Sin perder tiempo, volvió a arrancar su auto y se dirigió hacia el sur de la ciudad.

Veinte minutos de diferencia. Parecía que Gisela había salido justo cuando ella iba en camino.

«Qué maldita coincidencia», pensó con fastidio.

Originalmente, había pensado en enviar a Luciano Vega para que hablara con Gisela y averiguara los detalles de su reunión con German.

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