Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 369

Al ver la llamada, Isaac captó la indirecta, se levantó en silencio y salió de la oficina.

Noel contestó. La voz dulce y refinada de Jovita resonó al otro lado.

—Hola, Noel.

Él ya había guardado todas sus emociones bajo llave.

—Hola.

—Mi papá me acaba de contar que te llamó en la mañana.

—Sí.

—Te pido una disculpa. Te juro que no sabía que te iba a llamar, y mucho menos las barbaridades que te iba a decir.

—No te preocupes. No pasa nada.

Jovita hizo una pausa de varios segundos.

—¿Me crees cuando te digo que yo no tuve nada que ver en eso?

El rostro de Noel permaneció inalterable.

—Por supuesto que te creo.

Aunque apenas se conocían en la intimidad, Noel había logrado descifrar la esencia de su prometida. Jovita era una mujer sumamente orgullosa y con un punto de arrogancia; usar a sus padres para forzar un matrimonio iba en contra de todo lo que ella representaba. A ella le gustaba ganar las cosas por mérito propio.

Jovita sonrió, aliviada.

—Gracias por confiar en mí, Noel.

Él no dijo nada, dejándola continuar.

—Me peleé horrible con mi papá por esto.

—El señor Zamora solo busca lo mejor para ti —respondió Noel, manteniéndose diplomático.

—Lo sé, sé que me quiere cuidar, pero yo no quiero que las cosas se den así. Cuando realmente estés enamorado de mí, tú mismo querrás casarte conmigo sin que nadie te ponga un arma en la cabeza. No quiero un matrimonio por obligación.

Tal como Noel lo sospechaba. Era una mujer de principios rígidos.

—Así que no te estreses, Noel. No pienso obligarte a que corramos al altar. Tenemos tiempo, podemos ir a nuestro ritmo.

La frialdad y las respuestas cortas de Noel no inmutaron a Jovita. Porque ese era el Noel Cortés que ella conocía. Desde que oficializaron su compromiso, él había mantenido exactamente la misma postura distante. Y Jovita estaba cien por ciento convencida de que, con paciencia y perseverancia, lograría derribar sus muros. Estaba segura de que estaban destinados a ser almas gemelas.

—Ah, por cierto, Noel. La lesión de mi pie ya casi sanó por completo. Me haré un último chequeo médico y, si todo sale bien, organizaré mis cosas aquí para mudarme a San Lirio y estar cerca de ti.

Noel se frotó el puente de la nariz, dejando escapar una exhalación pesada y lenta.

—Está bien.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó