Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 291

—Señorita Godoy, vámonos rápido. Si nos quedamos aquí mucho tiempo, nos van a descubrir.

Al escuchar esto, Dina intentó decir algo, pero su abogado la detuvo.

—Señor, cuide sus palabras —advirtió el abogado—. Lo que está diciendo suena a una amenaza contra la señorita Godoy.

Venancio, con las manos en los bolsillos, lo barrió con la mirada de arriba a abajo.

—¡Órale! ¿Me estás amenazando a mí? —se burló—. A ver, no hay mucha gente que se atreva a amenazarme. Te crees muy gallo, ¿verdad?

El abogado supo que no era alguien con quien meterse, así que no dijo más.

—Con permiso.

Camila dio un paso al frente.

—Nanette, ¿de verdad crees que esto no es tan simple como parece?

Nanette sintió un escalofrío recorrerle todo el cuerpo.

—Es mi intuición...

Venancio se quedó pensando un buen rato.

—La forma en que Dina nos miró hace rato... parecía que tenía la conciencia sucia y solo intentaba hacerse la fuerte. Seguro oculta algo turbio.

—¿No me digas que ella iba manejando el coche? —preguntó Camila—. ¿Y ese pobre idiota solo es el chivo expiatorio?

—Es muy probable —asintió Venancio.

—Pero no tenemos pruebas —replicó ella—. No podemos basarnos solo en suposiciones.

Por un momento, el ambiente se volvió tenso.

Entonces, la persona que había estado callada todo este tiempo habló con calma:

—Yo veré qué hago.

***

Nanette regresó a casa.

Melba ya tenía sus maletas hechas.

Al ver a Nanette, se derrumbó llorando a moco tendido.

Nanette suspiró y se agachó para abrazarla.

—Melba, no te culpes tanto. No estoy enojada contigo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó