Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 240

Dina no tuvo ni idea de en qué momento apareció Isaac.

Tampoco supo cuándo le había rodeado el cuello con la mano.

Isaac la miró con una calma brutal, de esas que te avisan que un paso más y te quiebran. La mano que le apretaba la garganta parecía una garra dispuesta a romperle el cuello en cualquier instante y acabar con su vida.

Hasta ese momento el terror se apoderó de Dina y miró a Noel con pánico.

Noel seguía tranquilo y elegante, con una sonrisa sutil.

Sin embargo, esa misma expresión hizo que ella experimentara el verdadero miedo por primera vez.

Noel permaneció erguido, con las manos metidas en los bolsillos.

—Señorita Godoy, la persona capaz de amenazarme aún no ha nacido. Se tiene en un concepto demasiado alto.

Dicho esto, le lanzó una mirada a Isaac.

Isaac la soltó al instante.

Dina se llevó las manos al cuello y retrocedió varios pasos, tan aterrada que ni siquiera se atrevía a hablar.

Noel dio un paso hacia ella.

—Puedes ir a contarle a Galileo lo que viste hoy con toda libertad. De hecho, me da mucha curiosidad saber cuáles serían mis consecuencias si él se entera.

Tras decir eso, dio media vuelta y entró a la casa.

Dina se quedó petrificada en su lugar durante un largo rato.

Una ráfaga de viento helado la hizo temblar y por fin reaccionó.

Siempre que iba a ver a Noel, se arreglaba impecablemente, prefiriendo lucir bien que abrigarse.

Pero todo su esmero siempre terminaba siendo ignorado.

Dina ya estaba harta.

Desde que era niña, sus padres se habían encargado de darle todo lo que se le antojaba.

¡¿Por qué, si tanto deseaba a este hombre, no lograba conseguirlo?!

Dina se cruzó de brazos intentando calentarse un poco.

El pánico que había sentido se disipó poco a poco.

Al recordar la mirada aterradora y dominante que Noel había puesto hace unos minutos, se dio cuenta de que ya no sentía miedo.

Una sonrisa boba se dibujó en sus labios.

Qué guapo se veía así.

***

Isaac estaba de pie junto a la ventana. Corrió un poco la cortina y miró hacia afuera.

—Patrón, la chava esa sigue ahí parada.

Noel, recostado en el sofá con evidente agotamiento, respondió:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó