Entrar Via

No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó romance Capítulo 231

Y, sin embargo, Eloísa seguía ahí de pie, con aires de grandeza, mirándola por encima del hombro como si fuera superior.

¿No dicen que todo se paga en esta vida? ¡Pues a ver para cuándo!

Nanette respiró hondo un par de veces.

—Por egoísta destrozaste a mi verdadera mamá y empujaste a mi papá a la tumba. ¿No te da miedo condenarte?

Eloísa soltó una carcajada burlona.

—¿El infierno? ¡Esas son puras mentiras que la gente inventa para consolarse! Además, ¡con qué derecho dices que yo maté a tu madre y a Guillermo!

—Tu madre ya estaba deprimida porque tu verdadero padre desapareció y no volvió en mucho tiempo. A eso súmale que tuvo un parto complicado. Yo solo le dije un par de mentiritas, ¿quién iba a saber que era tan frágil y que se iba a volver loca?

—Y sobre Guillermo, ¡él ya estaba enfermo, yo no tuve nada que ver! ¿Por qué no mejor dices que él me engañó primero y que esto es su karma?

Nanette se quedó sin palabras por el coraje.

Por fin entendía lo que era tener labia y ser una completa sinvergüenza.

En el mundo de Eloísa, ella nunca tenía la culpa de nada.

A Nanette se le apretó el pecho, como si esa casa le estuviera robando el aire. Esa casa la asfixiaba.

Solo quería largarse de ahí lo antes posible.

—Lo único que quieres es la herencia que me dejó mi papá, ¿no? Quédatela.

Eloísa casi no lo podía creer.

—¿Estás bromeando? No son dos pesos, estamos hablando de miles de millones en propiedades y dinero. ¿De verdad no los quieres?

—Es una fortuna —respondió Nanette—. Si la quiero, la gano yo sola.

Eloísa la miró como si estuviera loca.

—Nanette, ¿te zafaste un tornillo o qué?

Nanette sonrió con ironía. —Sí, debí estar loca para darme cuenta hasta ahora de quién eres. No eres humana, Eloísa, eres un maldito demonio.

Lejos de enojarse, Eloísa sonrió.

—Di lo que quieras, yo sé que no hice nada malo. Solo protegí lo mío para que no cayera en manos de extraños, ¿acaso eso es un delito?

Nanette hizo una pausa.

—Ya no digas tonterías. Te doy la herencia, no quiero ni un peso. Solo dime dónde está mi madre.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó