—¿Vienes conmigo? —preguntó Noel.
—¡Obvio que sí! —respondió Camila—. Si no veo con mis propios ojos que Nanette está bien, no voy a poder dormir.
—De acuerdo, prepárate entonces.
Apenas Camila puso un pie fuera de la oficina, recibió la llamada de Venancio.
—¡Hasta ahorita se te ocurre contestar! ¡Ya es muy tarde! —le soltó ella, indignada.
Venancio, del otro lado de la línea, no entendía nada.
—Oye, preciosa, ¿qué no tengo vida o qué? No puedo estar pegado al celular las veinticuatro horas.
—El problema ya se resolvió, así que ya no te necesito. Estoy ocupada y ya.
Venancio se quedó mirando su celular, negando con la cabeza.
Uno de sus amigos, que estaba con él, soltó una carcajada.
—¿A poco hay una mujer que se atreve a colgarle a Venancio Lenso? Esa no es cualquier cosa, ¿quién es?
Venancio esbozó una sonrisa desinteresada.
—Una mujer con la que no me casaría ni aunque me pagaran. Cero femenina. Aunque la verdad, como amiga sí la armaría.
***
La eficiencia de Isaac era de otro nivel.
En cuestión de minutos arregló todo con una aerolínea privada para fletar un vuelo directo a Ópalo.
Pero justo cuando estaban a punto de salir hacia el aeropuerto, Camila se echó para atrás.
—Señor Cortés... creo que siempre no voy.
—¿Por qué?
Camila tosió ligeramente para disimular.
—Me acabo de acordar que tengo un pendiente súper importante y no lo puedo cancelar.
—Si vas, ella se sentirá mucho más tranquila.
Camila no se aguantó.
—No. Si tú vas, ella se sentirá *mucho* más tranquila.
Ambos se quedaron en silencio por un segundo.
Camila volvió a carraspear.
—A lo que me refiero es que, para este tipo de emergencias, tú eres mucho mejor resolviendo problemas que yo. Si voy, capaz que nomás me voy a enfermar con el cambio de clima y acabo siendo un estorbo. Mejor me quedo aquí a esperar noticias.
Noel se quedó callado un momento.
—De acuerdo.
Al verlo caminar apresurado hacia la salida, Camila abrió la boca.
—Señor Cortés.
Noel se detuvo y volteó a verla.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: No recogí amor basura: divorcio embarazada, el CEO me coronó