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Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia) romance Capítulo 479

Era Adrián.

El dueño de La Casita de Galletas, el novio de la chica rubia, el hombre maduro que las enfermeras no paraban de halagar por guapo... era Adrián.

Él también la vio. Le hizo un gesto con la cabeza, con expresión distante y mirada tranquila, como quien mira a alguien que apenas conoce.

Olivia sintió un apretón repentino en la cintura: era Julián, que se acercó, la rodeó con el brazo y le dirigió

a Adrián una mirada hostil. Estaba marcando territorio.

Lo entendió perfectamente, pero mantuvo la misma expresión apacible y una tenue sonrisa.

—Normalmente es Anna quien trae los postres, pero este pastel de tres pisos era demasiado para ella sola.

Como si estuviera explicando por qué estaba ahí.

La enfermera que le insistía a Olivia con lo guapo que era Adrián se sorprendió. Miró a Olivia, luego a Adrián.

—¿Se conocen?

Olivia miró la expresión tranquila de Adrián y, justo cuando ibaa responder, él se adelantó con una sonrisa amable.

—Los dos somos de Altabrisa. Coincidimos alguna vez cuando tenía mi empresa allá.

—¿En Altabrisa también tenías una pastelería? —

insistió la enfermera.

Varias enfermeras del Centro Herbal San Rafael eran recién graduadas y entraron el año pasado. Por eso no reconocieron a Adrián; de lo contrario, lo habrían ubicado de sus visitas al centro de Altabrisa. O igual sí lo vieron, pero ya lo olvidaron con tanto paciente que atendían a diario.

Adrián hizo una breve pausa y respondió con cortesía:

—No.

—¡Guau! ¿Y entonces cómo terminaste aquí con una pastelería? —La enfermera no paraba de hacer preguntas.

Adrián miró a Anna, y en sus ojos apareció un brillo de ternura.

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