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Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 945

Ella volvió en sí rápidamente y levantó la vista para mirar a Ofelia.

Tras reflexionar un instante, dijo:

—Tranquila. Si Samuel realmente se dejara seducir por ella, llegado ese día, la primera en considerar dejarlo ir sería yo...

Al escuchar las palabras de Fiona, Ofelia terminó asintiendo.

Después de todo, conociendo el carácter de Fiona, si ese día llegara, probablemente haría exactamente eso.

Esteban era un claro ejemplo.

—Bueno, date prisa y entra a buscarlo. Ya es hora de salir del trabajo.

—Está bien.

Ofelia entró rápidamente.

Fiona observó su espalda al cruzar la puerta, y en sus ojos surgió una leve envidia.

En realidad, la relación de Ofelia y Thiago era la que realmente estaba al mismo nivel. Eran tal para cual.

Desde que empezaron a salir hasta ahora, su relación había sido muy estable. No había otros hombres ni mujeres rondando a su alrededor, y mucho menos mujeres como Daniela o Valeria haciendo jugadas sucias a sus espaldas.

Al pensar en esto, el corazón de Fiona se sintió un poco pesado.

En ese momento, sonó su celular.

Bajó la mirada y vio que era Samuel.

Contestó rápidamente:

—Bueno...

—Mañana es el cumpleaños de Silvia. Planeo hacerle una pequeña fiesta. Es el primer cumpleaños que pasamos juntos con ella, y quiero que sea algo especial. ¿Te gustaría ir a ver el lugar conmigo después de comer?

La voz del hombre al otro lado de la línea sonaba extraordinariamente suave.

Fiona no lo pensó dos veces y aceptó de inmediato:

—¡Claro! ¿A qué hora nos vemos?

—¿Ya comiste? Si no, paso por ti, comemos algo rápido y vamos a verlo...

El gerente se apresuró a responder:

—Señorita Santana, pierda cuidado. Trabajaremos horas extra para tener el lugar listo antes de mañana por la tarde. Solo traigan a la niña a esa hora.

—Perfecto, entonces se lo encargamos.

—No es nada, es nuestro trabajo.

Al salir del estudio, subieron al coche uno tras otro.

Fiona se giró para mirar al hombre a su lado y sonrió levemente:

—Samu, de verdad gracias. Has hecho tanto por la niña... Probablemente nunca haya tenido un cumpleaños así. Mañana estará muy feliz.

—En mi corazón, ya la trato como si fuera mi hija biológica. —El hombre sostenía el volante con una mano, mientras con la otra sujetaba firmemente la mano de ella—: Ella es nuestra hija.

Fiona giró la cabeza, encontrándose con la mirada profunda y cariñosa del hombre, y su sonrisa se amplió.

Una intensa sensación de felicidad se extendió por su corazón.

Ojalá pudieran casarse pronto y convertirse en una verdadera familia de tres.

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