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Me Robaron Tres Años, les Cobraré una Vida Entera romance Capítulo 1027

—Eso no se arregla con un simple «lo siento».

Esas disculpas no eran más que un intento egoísta de sentirse mejor consigo mismo al descubrir que se había equivocado.

Esteban ocultó su frustración y respondió con voz tensa:

—Tío, esto es entre Fiona y yo. Tú no tienes derecho a juzgarme así.

La única con derecho a juzgarlo era Fiona. No él.

—Fiona ya te dejó las cosas claras —Samuel extendió el brazo y rodeó la cintura de Fiona con una posesividad que marcaba territorio—. Esta te la paso, pero para la próxima, espero que la trates con el respeto que merece tu tía política.

Y no como si fuera algo de su propiedad. Eso era sumamente egoísta.

Esteban apretó los puños dentro de los bolsillos del pantalón. Vio cómo su tío bajaba las escaleras con Fiona y no pudo decir nada.

¿Tan imperdonable era su error? Sí, se había equivocado, él la había mandado a prisión y arruinado su vida. Pero la amaba. ¿No podía perdonarlo una vez más?

Nadie notó que, mientras discutían, un niño observaba todo escondido en un rincón.

Pedro sintió un nudo en la garganta al ver a su papá así. Sin importarle la sorpresa de Esteban, corrió hacia Samuel y le apartó la mano de la cintura de Fiona de un manotazo.

Luego se lanzó a los brazos de su madre, con los ojos llenos de lágrimas.

—Mamá, ¿es cierto que ya no nos quieres a mi papá y a mí?

Samuel siempre había sido muy celoso con el niño. Cada vez que ella quería que Pedro se quedara, Samuel se ponía de malas. Ella entendía por qué, pero Pedro necesitaba a su mamá en ese momento y ella se sentía entre la espada y la pared.

El silencio de Fiona hundió el ánimo de Pedro, que la abrazó con más fuerza.

De verdad, su mamá ya no iba a estar con él. Los días felices que tanto había esperado se habían terminado antes de empezar.

Samuel, viendo la escena, le habló con calma pero con firmeza:

—Pedro, ya estás grandecito. Tienes que aprender a dormir solo, no puedes estar siempre dependiendo de tu mamá.

Él recordaba que a esa edad ya era independiente. ¿Por qué Pedro no podía madurar?

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