Entrar Via

Llorarás sobre mi tumba: La muerte fue mi única salida romance Capítulo 103

Cuando Inés sintió que algo no iba bien con su cuerpo, se levantó para ir al baño a buscar a la becaria.

Pero apenas llegó al pasillo, una camarera la detuvo. —Señorita, ¿no se siente bien? Tenemos una enfermería, la llevaré para que la revisen.

Inés sentía un calor abrasador por todo el cuerpo, pero al mismo tiempo estaba tan débil como si no tuviera huesos. La camarera tiró de ella y se la llevó sin que pudiera oponer resistencia.

Sentía la lengua pegada al paladar y no podía articular palabra.

Pero su vista y su oído aún funcionaban. Vio, impotente, cómo la camarera la arrastraba a una habitación y la arrojaba sobre una cama.

Minutos después, entraron varios hombres a la vez, y uno de ellos incluso montó una cámara de video.

—No me esperaba que fuera tan guapa. Habrá que ir con cuidado para no estropearla. Así luego podremos venderla a buen precio.

—El jefe siempre piensa en todo. Lo transmitimos en vivo por internet en sitios para pervertidos y, si a alguien le gusta, se la vendemos directamente.

—Vaya, los que ven esas transmisiones son unos depravados. Si la vendemos a uno de ellos, esta belleza quedará arruinada.

—¿Y a ti qué te importa? A nosotros nos pagan por hacer un trabajo. El cliente dijo claramente que quería destrozarla.

Las palabras soeces que escuchaba aterrorizaban a Inés.

Con un esfuerzo sobrehumano, logró incorporarse un poco y los miró.

¿Quién... los envió?

El líder del grupo se giró y, al ver que Inés aún estaba consciente, sonrió con malicia y le agarró la barbilla.

La droga la había vuelto más sensible, y sintió un dolor agudo en la mandíbula.

—Preciosa, te metiste con la persona equivocada, así que acéptalo. En un rato, mis amigos y yo te haremos tocar el cielo. ¡Ja, ja, ja!

Los demás hombres también se rieron.

Sus risas lascivas hicieron que el corazón de Inés se hundiera en un abismo.

Intentó apartarlo, pero no tenía fuerzas en las manos. En cambio, él le agarró el tobillo y tiró de ella bruscamente.

Los otros también empezaron a desabrocharse la ropa.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Llorarás sobre mi tumba: La muerte fue mi única salida