Erika solo le dedicó una mirada fugaz antes de apartar la vista con total naturalidad.
Colocó suavemente su delicada mano sobre la palma de Valerio y preguntó con segunda intención:
—Valerio, ¿de qué platicabas con la señorita Jiménez? Mírala, tiene el maquillaje arruinado de tanto llorar.
Al sentir la mano de Erika, Valerio la entrelazó con fuerza y respondió con tono tranquilo:
—Hablábamos de cosas del pasado, nada importante. Te acompañaré a tu cuarto.
Justo cuando Valerio se disponía a llevarse a Erika, apenas habían dado unos pasos cuando el celular de su bolsillo empezó a sonar.
Con mucha delicadeza le soltó la mano y le indicó con voz cálida:
—Voy a contestar la llamada, sube tú primero. Le pedí al personal que preparara algo de postre, en un rato más te lo suben.
Erika asintió, fingiendo docilidad, y se aseguró de mostrarle una mirada igual de tierna.
Una vez que Valerio contestó el teléfono y su figura desapareció rumbo a la sala principal, Lorena clavó los ojos en Erika. Su mirada destilaba intenciones oscuras.
Caminó despacio hacia ella, esbozando una sonrisa cargada de sarcasmo y le dijo en tono provocador:
—Erika, ay, Erika... Qué tonta fui al subestimarte.
Erika ni siquiera se molestó en contestar. Sus ojos solo mostraban una barrera de hielo y desprecio.
Tomó a Cristina del brazo, dispuesta a marcharse de ahí.
Sin embargo, Lorena se le atravesó de un brinco. Para ese punto, su rostro ya reflejaba auténtica furia:
—Erika, ¿no te da vergüenza? ¿Ya están divorciados y vienes a meterte aquí para seducir a Valerio? ¿Qué, te quedaste en la calle y viniste a rogarle llorando? ¿No tienes tantita dignidad?
Lorena escupía cada palabra con tanta rabia, gesticulando y apuntándola con el dedo de forma histérica.
Toda su fachada de niña bien de alta sociedad se había venido abajo; en ese momento gritaba sin el menor control.
Al escucharla gritarle en la cara, a Erika no solo se le vino a la mente la humillación que había sufrido el día anterior.
Incluso recordó todos los años de insultos injustificados que había aguantado por parte de Penélope...

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón