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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1186

Aunque logró esquivar al anciano, el auto terminó estrellándose de lleno contra un árbol al borde del camino. Víctor se golpeó la cabeza fuertemente contra el volante. Todo le dio vueltas y la vista se le nubló por completo.

Respiró hondo, tratando de buscar aire, mientras una avalancha de imágenes estallaba en su cerebro.

Las discusiones a gritos con sus padres, el exilio forzado a Canadá, su vida de lujos vacíos y excesos, arrastrándose sin dignidad alguna. Aquel día en que alguien lo insultó, diciéndole que no le llegaba a los talones a Jairo y que siempre sería un fracasado. Su regreso al país impulsado por el rencor, su plan maestro para tenderle una trampa a Jairo y arrebatarle el puesto, solo para darse cuenta de que no tenía idea de cómo manejarlo.

Justo cuando volvió a sentir asco por esa vida, apareció Floriana. Apareció Carlota. Ellas le dieron color a su mundo. Se casaron, se enamoraron... pero sus constantes cruces de límites con otras mujeres terminaron por decepcionar y romper el corazón de Floriana, llevándolos al divorcio.

Después de la separación, el arrepentimiento lo consumió, así que nunca dejó de vigilarla. Cuando Facundo Prado la amenazó, él regresó a su lado, decidido a protegerla, pero Facundo contrató a alguien para atropellarlo.

Y entonces... la amnesia.

Lo recordaba. Lo recordaba todo.

Víctor levantó la vista, observando el camino lleno de baches frente a él, y de repente se acordó de lo que estaba haciendo allí.

Iba a buscar a Enzo.

¿Quién era Enzo?

El hijo de Lourdes y suyo.

¡No!

Víctor sacudió la cabeza con fuerza. ¡No era cierto! ¡Él y Lourdes jamás habían tenido ese tipo de relación!

Se recostó en el asiento, obligándose a mantener la calma, y empezó a atar cabos. Cuando por fin encajaron todas las piezas, golpeó el volante con furia y encendió el auto de nuevo.

Condujo el vehículo abollado todo el camino de regreso a Nublario, directo a la mansión de la familia Crespo.

—¿Qué haces aquí?

Belén se llevó una sorpresa mayúscula al verlo entrar. Llevaba tanto tiempo sin saber de él que había asumido que ya estaba de regreso en Canadá.

Capítulo 1186 1

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