Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1055

No pasó mucho tiempo antes de que Lucho apareciera de nuevo, pero esta vez venía solo.

—Nadie quiso venir. Unos ya firmaron el acuerdo y otros la están pensando.

Lucho comenzó a enojarse mientras hablaba.

—¡Más allá de si queremos mudarnos o no, esto que están haciendo es una bajeza!

Víctor miró la casa que Floriana e Isabella Quintero habían construido con tanto esfuerzo. Sería una verdadera pena que terminara aplastada por las excavadoras.

—¿Y qué opina tu familia? ¿Están a favor o en contra de la demolición?

—Solo somos mi abuelo y yo, y ninguno de los dos quiere irse.

Víctor se encogió de hombros. Si la mayoría ya había aceptado, poco importaba lo que hicieran una o dos familias solas. Aún así, los dos fueron a la constructora.

Esta vez, la actitud del encargado fue completamente distinta.

—Miren, se los digo de una vez: no les vamos a reconectar la luz. ¡Si quieren electricidad, múdense a los departamentos que les construimos!

—¿Y quién les dio permiso para portarse tan arrogantes? —frunció el ceño Víctor.

El encargado soltó una carcajada burlona.

—Este proyecto tiene luz verde tanto del municipio como de las autoridades superiores, ¿quién crees que nos dio el permiso?

—¿Me estás diciendo que vayamos a quejarnos con el gobierno?

—¡Hagan lo que quieran!

Con lo explosivo que era Víctor, de inmediato agarró al hombre por el cuello de la camisa para darle una paliza, pero Lucho lo detuvo.

—Jairo, Floriana te pidió que no te pelearas.

Víctor no lo soltó al escuchar eso, pero al ver a más de diez trabajadores acercándose con herramientas de construcción en las manos, finalmente lo soltó.

—Hmph, ¡la mamá de mi hija manda!

Empujó al tipo y se llevó a Lucho.

Capítulo 1055 1

Capítulo 1055 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido