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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1146

—Es totalmente comprensible que necesiten un hogar para empezar su matrimonio —dijo Isabella, mirando a la novia—. Jimena, ¿tienes algún lugar en mente que te guste?

Jimena negó con la cabeza e iba a hablar, pero Arturo la interrumpió tajantemente.

—Ella no sabe nada de estas cosas, es inútil que le pregunte.

Isabella captó el mensaje.

—Entonces, don Arturo, señora Elena, ¿tienen algún proyecto inmobiliario en mente?

—Recientemente fuimos a ver unos apartamentos. Son los que construyó Residencial Armonía en los terrenos de la antigua fábrica textil. Por supuesto, no queremos ponerles demasiada carga económica, así que nos conformamos con el apartamento más pequeño que ofrezcan ahí.

—Ah, ese proyecto.

Era un complejo residencial desarrollado conjuntamente por el Grupo Crespo y el Grupo Concordia. Estaba en pleno centro de Nublario, rodeado por el distrito comercial más exclusivo, y contaba con un parque forestal en su interior. Solo había ocho torres en total, y aunque todavía no se había inaugurado oficialmente, más de la mitad ya estaba reservada.

Arturo decía que se conformaba con el más pequeño, pero incluso ese costaba fácilmente siete u ocho millones.

Isabella se quedó en silencio. Claro que ella podía comprarle ese apartamento a Leandro sin siquiera despeinarse, pero conocía a su hermano: él jamás aceptaría ese dinero. Además, la actitud de los padres de la novia, exigiendo algo tan exorbitante tras despreciar el trabajo de Leandro, la hacía dudar de si realmente querían ver a su hija casada o si solo buscaban arruinar el compromiso.

—Si a Jimena no le gusta el lugar donde vivo ahora, puedo sentarme a platicar con ella y buscar opciones juntos. ¿Les parece bien? —Leandro miró a Arturo con serenidad.

Arturo soltó un bufido frío.

—Mi niña es muy inocente. Eso de "hablarlo a solas con ella" es solo una táctica tuya para manipularla. ¡No creas que no nos damos cuenta de tus intenciones!

—Pero somos nosotros dos los que nos vamos a casar. Es nuestra vida en pareja la que está en juego, ¿no deberíamos tomar esas decisiones juntos?

—¡Escucha nada más las tonterías que dices! —Arturo golpeó la mesa con la palma de la mano—. ¡Si ni siquiera te has casado y ya quieres salir del paso con cualquier cosa, cuando mi hija esté contigo solo va a sufrir humillaciones!

—El tema del apartamento se puede hablar con calma —intervino Elena, tratando de apaciguar a su esposo, para luego dirigirse a Isabella—. Mire, cuando dos jóvenes se casan, nosotros como padres de la novia obviamente vamos a apoyarlos económicamente. Dado que Leandro ya no tiene a sus padres, usted, como su hermana mayor, ¿no cree que también debería aportar algo?

—Yo jamás he pensado en pedirle un centavo a mi hermana... —empezó a decir Leandro.

Capítulo 1146 1

Capítulo 1146 2

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