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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1009

A Víctor le costó mucho tiempo digerir esa noticia. A fin de cuentas, Isabella no tenía ningún motivo para mentirle.

—O sea, ¿quién es su esposa?

Isabella no pudo evitar rodar los ojos.

—¡Ese no es el punto! ¡El punto es que te acostaste con su esposa antes de que se divorciaran!

—Ya, pero ¿quién era ella? ¿Tan guapa y buenísima estaba como para que valiera la pena echarme a Facundo de enemigo con tal de acostarme con ella?

Por supuesto que Isabella no iba a mencionar el nombre de Floriana, pero la verdad es que Víctor podía buscarlo rápidamente en internet si quería.

—El punto es que Facundo se puso furioso. Aunque ya pasaron seis años, está dispuesto a todo con tal de vengarse de ti.

A Víctor se le iluminó la mirada.

—¿Mi accidente tuvo que ver con él?

Isabella asintió.

—Sí, tuvo todo que ver con él.

Al confirmarlo, Víctor se levantó de un salto y quiso salir corriendo de la casa.

—¿A dónde vas?

—¡A ajustarle cuentas a ese infeliz de Facundo!

Isabella se apresuró a jalarlo del brazo.

—¡Ahorita sus broncas ya no son solo entre ustedes dos, ni es algo que se arregle a golpes! El Grupo Crespo y la familia Prado ya están metidos en esto.

Víctor parpadeó y por fin se dio cuenta de lo grave que era la situación.

—Pues nada más me acosté con su vieja, no es para tanto, ¿o sí?

—Claro que lo es —dijo Isabella, con tono severo.

Víctor ladeó la cabeza y vio a Jairo, quien lo miraba fijamente, con el rostro cansado. Supuso que los Prado habían estado molestando al Grupo Crespo sin descanso últimamente, y Jairo de seguro se estaba agotando al tener que lidiar con todo eso.

Se aclaró la garganta.

De regreso en su habitación, Isabella estaba a punto de meterse a bañar cuando Jairo la jaló hacia sus brazos y comenzó a besarle la oreja suavemente.

—Lo de mandar a Víctor al extranjero... ¿ya se lo mencionaste a Floriana?

Isabella le rodeó la cintura con los brazos y se recargó en él con dulzura.

—Sí, ella está de acuerdo.

Jairo bajó por su rostro hasta besarle la comisura de los labios.

—Facundo siempre ha sido una persona extremadamente obsesiva desde niño. No sé si él arregló lo del accidente de esta noche, pero no hay duda de que ya casi está perdiendo la cabeza.

—Por eso estoy tan preocupada por Floriana.

—Las cosas van a dar un giro.

—Pues ojalá ese giro pase pronto, o temo que la vuelva loca a ella.

Jairo la besó de lleno en los labios, de forma muy tierna, mientras deslizaba una mano por debajo de su ropa. Pero, justo en ese momento...

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