Sofía le colocó la cadena a Cachito alrededor del cuello. La longitud era perfecta. El niño bajó la cabeza, agarró el pequeño ábaco y lo agitó, haciendo que las cuentas repiquetearan suavemente.
—Gacias, tía —dijo Cachito levantando su pequeña cabeza con una gran sonrisa. Volvió a sacudirlo; le fascinaba el tintineo que hacían las cuentas.
El corazón de Sofía se derritió por completo.
—Ay, pero qué cosita más preciosa tenemos aquí. Me vas a matar de amor, ven acá y dame un abrazo.
Antes de salir, Lucas alcanzó a escuchar la vocecita melosa de Sofía hablándole a Cachito. Mientras el sonido se alejaba, él se dio la vuelta y se marchó en total silencio.
Dejaron a Cachito jugando solo, mientras Sofía y Valentina conversaban un rato.
La mirada de Sebastián se detuvo en Valentina, cuyo rostro mostraba ratos de picardía y otros en los que parecía aguantarse la risa. La observó por un momento antes de apartar la vista y contestar su celular, que llevaba un rato sonando.
Al otro lado de la línea, se escuchó la voz emocionada del encargado principal del Transoceánico:
—Señor Correa, el Transoceánico ha zarpado.
Los profundos ojos del hombre no reflejaron mayor alteración.
—Buen trabajo —respondió.
En ese instante, el celular de Sofía vibró. Al abrirlo, vio en un grupo de mensajería el enlace de una transmisión en vivo compartida por otros periodistas: el Transoceánico había comenzado oficialmente su viaje.
Se acercó a Valentina y le mostró la pantalla.
—Ya había escuchado rumores de que este crucero era el regalo de cumpleaños que Sebastián le iba a dar a Cachito.
En el video en vivo se escuchaba el constante golpeteo del viento marino contra la lente. Sobre el extenso océano blanco, la nieve caía mientras el crucero navegaba abriéndose paso entre las olas. Valentina observó el nombre en el casco de la embarcación: El Transoceánico.
—Cachito estuvo confinado en una cámara de aislamiento muy pequeña. El Transoceánico representa la libertad; será su manera de explorar el mundo exterior por ahora.
Sofía asintió, comprendiéndolo todo. Sin embargo, al observar el perfil de Valentina mientras miraba la pantalla, sintió una repentina tristeza en el pecho.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La obsesiva persecución de mi frío marido
Hola habrá actualización?? Porfi ojalá terminen la historía...
Habrá acrualizacion.....