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LA DESECHADA MANDA romance Capítulo 88

¿Esto era una universidad o una prisión?

¿Por qué había tantos controles de acceso?

Pero ya estaba allí, y solo le quedaba entrar. Si no, seguro que el anciano la molestaría sin parar.

Yara pensaba que Roxana había ido a buscar el edificio de las clases preparatorias, así que no esperaba verla esperando frente a la entrada de la Academia de Élite. Al verla tan concentrada mirando la entrada, la sonrisa de Yara se ensanchó.

«Puedes envidiar todo lo que quieras, Roxana. ¡Este es un lugar al que jamás podrás entrar en tu vida!», pensó.

—Roxana, ¿me estabas esperando? Perdona que me haya demorado. El edificio de preparatorias al que debes ir está en el pabellón de al lado, no aquí. Si quieres, te acompaño.

—Sí, andando. Si no, llegaremos tarde. —Darío, que conocía bien el nivel académico de Roxana, no vio nada raro en el comentario, así que intentó tomar la maleta de su hermana.

—No hace falta —Roxana apartó la maleta—. El lugar donde debo inscribirme es aquí.

Los ojos de Yara brillaron con sarcasmo. «¿Acaso le gustó eso de fingir?»

Su tono se volvió un poco más severo.

—Roxana, ¿estás segura de que no te equivocaste? La Academia de Élite no es un lugar para los de nuevo ingreso. Solo se admite a quienes aprueban exámenes muy estrictos con calificaciones sobresalientes. Entiendo que quieras ser alguien importante y ganar el orgullo de nuestros padres, pero no puedes vivir de fantasías. Las cosas se logran poco a poco.

Roxana, harta de sus palabras hipócritas, respondió con un tono glacial:

—¿No te bastó con la humillación de hace un rato?

La expresión de Yara cambió ligeramente, y forzó una sonrisa:

—Roxana, no te enojes. Si de verdad quieres entrar a la Academia de Élite, yo puedo hablar con el rector para pedirle un favor. Tal vez acceda.

Los presentes, al ver cómo Roxana menospreciaba a su querida Yara, comenzaron a enfurecerse.

—¡Oye, ignorante! ¿Quién te crees para hablarle así a Yara? No te sientas superior solo porque el rector te dijo dos palabras bonitas. El que hayas roto el récord de atletismo solo demuestra que tienes más músculos que cerebro.

—Exacto. En la Universidad del Sur, tener buena condición física es lo mínimo. ¿De verdad eres tan tonta como para creer que eso te dará un pase a la Academia de Élite?

—¡Es patético! El rector solo fue educado contigo. ¿Acaso perdiste la noción de la realidad?

—¡La Academia de Élite! Hay que tener valor para siquiera pensarlo. ¿Crees que un desastre académico como tú, que ni siquiera pudo terminar una carrera técnica, tiene alguna oportunidad?

Las burlas eran hirientes, y hasta Caleb, que había permanecido callado, mostró desaprobación.

Roxana ignoró a aquellas moscas ruidosas y clavó su mirada en Yara:

—¿Fuiste tú quien esparció los rumores?

Yara estaba encantada viendo cómo insultaban a Roxana, pero al escuchar la acusación, puso cara de pánico:

—¡Claro que no, Roxana! Yo no esparcí ningún rumor. Solo comenté un poco sobre tu situación general, para que todos me ayudaran a cuidarte.

Capítulo 88 1

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